260px|thumb|right|Vegetación de restinga en Massambaba Massambaba, en el estado de Río de Janeiro. thumb|right|260px|Ejemplo de vegetación del Distrito fitogeográfico de la Restinga en Fortaleza, Brasil. 260px|thumb|right|La orquídea Brassavola tuberculata, es un común elemento saxícola de esta formación. 260px|thumb|right|La palmera carandilla (Trithrinax brasiliensis), es un elemento florístico encontrado en el Uruguay en formaciones ribereñas al Río de la Plata en la zona de Kiyú, donde la especie se ha extinguido. 260px|thumb|right|Desembocadura del arroyo Chuy, límite entre el Uruguay y Brasil, rodeada de vegetación pionera de restinga. 260px|thumb|right|La campanilla de playa (Ipomoea imperati), elemento característico de la vegetación pionera de restinga. 260px|thumb|right|El mangle negro (Avicennia germinans) en una de playa de Pará, Brasil. Es un elemento característico de la vegetación forestal pionera de restinga que avanza sobre aguas salobres. 260px|thumb|right|El caraguatá de los médanos (Bromelia antiacantha). En el Uruguay, es un elemento florístico exclusivo de la vegetación de restinga. 260px|thumb|right|El molle de los médanos (Schinus terebinthifolius), es un elemento característico de la vegetación forestal pionera de restinga.

El distrito fitogeográfico de la restinga es una de las secciones en que se divide la «provincia fitogeográfica de la mata atlántica». Se ubica en ellitoral marítimo centro-oriental de América del Sur. Incluye formaciones pioneras variadas, las que tienen su clímax en un bosque de pocos metros de altura. Para algunos estudiosos, merece ser considerada como una Provincia fitogeográfica propia.

Sinonimia

A esta formación también se la llama Áreas das Formações Pioneiras de Influência Marinha (Restingas, Dunas, Manguezais, e Alagados), Zona marítima, Zona del Litoral, Bosque psamófilo costero, Bosque costero, Forestas de Restinga, Jundu del borde de playa, Formación de Restinga, Flora marítima atlántica, etc. En inglés es llamada: Atlantic Coast restingas.

Distribución

Se ubica en el borde centro-oriental de América del Sur.

En Brasil cubre 7900 km² en varios enclaves bien definidos, que se distribuyen a lo largo de la costa marítima.

Su enclave más septentrional se encuentra en el estado de Río Grande del Norte. Destacan también los presentes al norte y al sur de la ciudad de Salvador de Bahía y cerca de la desembocadura del río Jequitinhonha en el estado de Bahía. En el Estado de Río de Janeiro al norte y sur de la desembocadura del río Paraíba do Sul y en la zona de cabo Frío. Importantes restingas se encuentran en la costa sur del estado de Santa Catarina y en todo el litoral del estado de Río Grande del Sur, hasta la frontera uruguaya.

Al igual que ocurre en el Brasil, en el Uruguay esta formación también contornea las costas del océano Atlántico, pero luego pasa a cubrir la margen norte o izquierda del Río de la Plata en su totalidad hasta punta Gorda, así como las islas atlánticas y platenses inmediatas. La enorme boca del Río de la Plata, de más de 220 km de largo, ofició de barrera infranqueable que impidió que la vegetación de las ya florísticamente empobrecidas restingas uruguayas continuara hacia el sur sobre las dunas marítimas bonaerenses, las que presentan otra formación fitogeográfica. Las características lodosas de la margen sur o derecha del gran río también impidieron la formación de cordones dunícolas en la ribera bonaerense. En único sector con características fisionómicas y florísticas de restinga en la Argentina ocurre en un sector de la isla Martín García, la cual pertenece a la soberanía argentina por razones de índole histórica y no geográfica, pues responde en sus características geológicas tanto a las demás islas uruguayas como a la ribera uruguaya inmediata.

La altitud va desde el nivel del mar hasta pocas decenas de metros de altura.

Afinidades florísticas

Este Distrito fitogeográfico guarda estrecha relación con la Mata Atlántica litoral, con gran afinidad y complementariedad.

Características

El Distrito fitogeográfico se caracteriza por presentar una flora adaptada a habitar en la franja costera, bajo la influencia directa o indirecta del mar. Tiene una anchura variable, la que va desde unos pocos metros hasta varios kilómetros. Vasconcelos Sobrinho la colocó como una subdivisión o subzona de la mata Atlántica. Su vegetación, sin embargo, tiene sus propias características distintivas lo que la mantiene como una zona genuina.

De acuerdo con la posición, altura, tipo de suelo y la concentración mayor o menor de sal en él, factores que se manifiestan por sensibles cambios de vegetación, se divide la zona del litoral en subáreas. Cada una de estas subdivisiones tiene su propia flora y su caracterización fisonómica definida.

Suelos

Los suelos se presentan en general inmaduros, con abundante arena y roca y muy pobre materia orgánica. Es frecuente un cierto tenor salino, aún en los no inundables por las pleamares, por causa del viento marítimo y la relativa escasez de precipitaciones invernales.

Relieve

Existe una gran riqueza de formas de relieve en este ecosistema, desde extensas restingas rocosas, altas dunas, cordones arenosos que raramente superan los 20 m de altura, campos de dunas, grandes lagunas litorales y albuferas, bases de sierras y morros litorales, depósitos arenosos de origen aluvial o coluvio-aluvial, penínsulas, extensas planicies marinas, planicies aluviales, etc.

Proveen servicios ecosistémicos al mantener la dinámica geomorfológica costera, a través de la estabilización de las dunas litorales y el transporte traslado e intercambio de arena.

Clima

Los tipos climáticos presentes en esta formación son, de norte a sur: Tropical húmedo, Tropical fresco, el cual pasa a ser Subtropical húmedo en las costas de Río Grande del Sur, y en la costa del Uruguay es Subtropical marítimo, con un pequeño tramo en la zona de Punta del Este con Marítimo cálido.

Este ecosistema sufre un período seco en los meses desde junio hasta agosto. Los acumulados de precipitación anual indican entre 900 a 1500 mm.

Especies principales

El centro de diversidad florística se presenta en el litoral brasileño, con clima tropical, totalmente libre de heladas, y en contacto con diversas formaciones sumamente biodiversas. Cuanto más la formación se aleja de él hacia el sur, más especies van quedando en el camino, deserción que se ve agravada a partir del litoral gaúcho con la presencia de heladas invernales que, aunque suaves, son suficientes para impedir el desarrollo de las especies más delicadas desde el punto de vista térmico, pues en cuanto a la disponibilidad hídrica, no hay grandes cambios con el aumento de la latitud.

La comunidad climáxica de esta formación es un bosque bajo, con especies con algún grado de xerofilia o adaptación a temporadas secas. La cobertura vegetal refleja la gran diversidad geomorfológica, además de la historia paleo-evolutiva del sudeste brasileño y del clima actual, por lo cual la vegetación presente es el remanente de una vegetación existente durante los períodos glaciares del pleistoceno, los cuales eran más secos y más fríos, y que migró bordeando la costa marina, y conectándose con otras formaciones más xéricas del interior.

Las formaciones vegetales de las restingas y dunas varían de herbáceas y rastreras junto a la playa, mientras que en los cordones arenosos más antiguos incluyen características formaciones arbustivas abiertas, y bosques bajos, llamados localmente mata de restinga. Estas se denominan Florestas de restinga paludosa, la que mantiene el suelo encharcado gran parte del año, Florestas de restinga samófila, la que posee un mejor drenaje. Ambas varían marcadamente en su composición florística.

Estos bosques mantienen buena cantidad de especies endémicas: Serjania fluminensis, Calathea dorothyae, Algernonia obovata, Neoregelia eltoniana, etc.

Otras especies son más tolerantes, siendo encontradas tanto en las restingas como en las faldas de los morros litorales, por ejemplo: Inga maritima, Ouratea luschnathiana, Swartzia glazioviana, Erythroxylum glazioui, Passiflora farneyi, Cryptanthus acaulis, Capparidastrum brasilianum, etc.

La formación forestal denominada localmente "tipo arbóreo-bajo" recubre los morros litorales en contacto con manglares y ambientes inundables.

Estos morros litorales están cubiertos por un bosquete de pequeño porte, de unos 3 m de altura media en las laderas más expuestas a la sal de los vientos marinos, compuesta de árboles densos con troncos finos. En micro-hábitats más protegidos del viento, y en quebradas húmedas de las sierras que caen al mar, la vegetación exhibe un porte más robusto, semejante a la mata atlántica bajo-montana.

Una especie característica de la vegetación xerófila de los morros litorales es la cactácea endémica Pilosocereus ulei la cual remarca el carácter xerófilo de la vegetación. Otras especies, como por ejemplo: Skytanthus hancorniaefolius, Machaerium leucopterum, Bauhinia albicans, etc, exhiben una distribución disyunta entre la zona de Cabo Frío y la caatinga nordestina, sugiriendo antiguas ligaciones entre estas dos regiones durante el período más seco del Pleistoceno.

En la planicie coluvio-aluvial, la formación forestal es más exuberante. Los árboles poseen una altura media de 10 m, con individuos emergentes de hasta 17 m de altura. En la temporada seca, la que ocurre entre los meses de junio hasta agosto, buena parte de las especies arbóreas pierde su follaje. Aquí se encuentran algunas especies características de formaciones forestales estacionales del semiárido brasileño, por ejemplo: el palo Brasil (Paubrasilia echinata), Lonchocarpus virgilioides, Parapitadenia pterosperma, etc, y en el sotobosque la rubiácea endémica Faramea brachyloba.

Entre las dunas ya fijadas por la vegetación, se observa un pequeño árbol: Lithraea brasiliensis.

En los micro-valles interdunícolas se forma un ambiente sombreado apto para algunas especies de las selvas vecinas, las que forman una foresta baja, y en donde habitan especies endémicas, como la bromelia Vriesea sucrei, y el arbusto Mouriri arenicola.

Sobre las rocas o en los paredones crecen muchos taxones rupícolas y saxícolas, entre ellos varios géneros de cactáceas, bromeliáceas, y orquideáceas, por ejemplo: Brassavola tuberculata.

En las dunas que bordean las playas se encuentran: Scaevola plumieri, Richardsonia grandiflora, Heliotropium clausseni, Ipomoea pes–caprae, la campanilla de playa (Ipomoea imperati), Calotropis procera —especie naturalizada—, Jacquinia armillaris, Hydrocotyle umbellata, Cereus fernambucensis, Turnera ulmifolia, Sida ciliaris, Euphorbia hirtella, Euphorbia hyssopifolia, Stylosanthes viscosa, Polygala corisoides, Phaseolus peduncularis, Indigofera campestris, Crotalaria retusa, Centrosema brasilianum, Canavaia maritima, Caesalpinia bonduc, Chrysobalanus icaco, Cassytha estadounidense, Cassytha americana, Sesuvium portulacastrum, Pisonia subcordata, Iresine portulacoides, Alternanthera maritima, Arikuryroba schizophylla, Sporobolus virginicus, Paspalum vaginatum, Paspalum arundinaceum, Paspalum maritimum, Remirea maritima, Fimbristylis glomerata, etc.

Las forestas de restingas y terrazas costeras se componen de: Tabebuia roseo–alba, Manilkara salzmanni, Emmotum acuminatum, Schinus terebinthifolius, Anacardium occidentale, Platymiscium biancheti, Pithecolobium foliolosum, Andira nitida, Couepia, Moquilea tomentosa, Nectandra, Pilosocereus arrabidae, etc.