miniatura|290px|Tres modelos de la típica loza blanca del Norte de España. A la izquierda, una moderna jarra de vino (pitxarra) hecha en Navarrete (La Rioja); y a la derecha, arriba un cuenco o tazón con sencilla decoración azul (alfarería guipuzcoana) y, debajo, una jarra de Haro (La Rioja) del . Como loza blanca del Norte puede agruparse la alfarería popular esmaltada en blanco producida en diversas zonas geográficas de Cantabria, País Vasco, Navarra, La Rioja, Pirineos y el Sur de Francia. En cacharrería es la alternativa septentrional a las vajillas andaluzas de blanco Triana, o a las series blancas manchegas.
Detalles de la técnica
La técnica alfarera del vidriado, aplicada ya en Persia y Asia Menor hacia el año 3000 a. C.,De allí pasó a Egipto, y después a los alfares fenicios, chipriotas y romanos. Más tarde, la fórmula llegaría a los olleros bizantinos, que conscientes de la ventaja competitiva que este impermeabilizante les daba, lo guardaron en secreto, retardando en otros lugares su uso y conocimiento. llegó a la península ibérica con los árabes, en los siglos y . Se ha documentado asimismo, entre los siglos décimo y duodécimo, la técnica específica estannífera que da como resultado el característico vidriado blanco.En concreto, el esmalte blanco, fue la respuesta que los alfareros mesopotámicos dieron en el a la porcelana china en su intento de imitarla. Los chinos venían produciendo porcelana desde el , esencialmente a base de caolín y caliza de grano fino y con una cocción a alta temperatura que les permitían sus hornos horizontales, más perfectos que los occidentales.
Las decoraciones en otros colores se conseguían con el óxido de cobre para el verde, el de cobalto para el azul y el de manganeso para el marrón o morado negruzco. Este último servía además para perfilar los dibujos realizados con otros colores, sobre todo el verde, dando cuerpo a la llamada técnica verde y manganeso. Por su parte, el azul, muy habitual en la producción de Eguileta, Erenchun, Elburgo y Vitoria, probablemente llegó a los alfares del Norte remontando el valle del río Ebro, desarrollado por los artesanos moriscos de Aragón y La Rioja, tras ser introducido en la cerámica andalusí en el .
Molinos hidráulicos Etnólogos como Barandiarán, Aranzadi e Ibabe han desarrollado el estudio de un capítulo paralelo de la alfarería popular vasca: el molido alfarero. Diferencian dos tipos, los "molinos manuales", utilizados por los olleros para moler sus barnices desde la segunda Edad de Hierro,Ignácio de Barandiarán sitúa el origen de los molinos manuales en el Próximo Oriente mediterráneo o Mesopotamia. Como sistema de molido se usaba en la Grecia clásica y, para trabajos de envergadura en la civilización romana; fue sustituido por el molino hidráulico. Telesforo Aranzadi, en sus estudios de etnología vasca, escribió que dichos molinos estuvieron en uso en el mismo lugar “donde hoy yacen arrinconados o sirviendo a veces de basa o capitel a algún poste”. Estos molinos, originalmente cerealistas, se usaron hasta mediados del por la industria alfarera regional. y los "molinos hidráulicos", simples molinos harineros adaptados para trabajos de alfarería; estos últimos se hayan documentados en Galarreta, Elosu,Alfareros en Agurain. en Echevarría —en el pago del monte Mendibil— y en especial el de Cegama, obra de Francisco José Arregi, que además de moler barnices batía las tierras.
Focos de loza blanca en Cantabria
Fábricas de loza fina En la antigua provincia de Santander, como en el resto del Norte español, las industrias de loza fina que nacieron con la Ilustración se instalaron cerca de la costa cantábrica, próximas a las vías de comercio naviero. Así ocurrió con las de Isla, Posadoiros, las menores de Noja y Las Llamas, y la más importante y duradera, la de Galizano, citada por Pascual Madoz. Todas ellas intentaron competir con las lozas finas importadas del extranjero, sin poder superar el inconveniente económico del alto precio del plomo y el estaño, indispensables para el baño esmaltador.José Pérez Vidal La cerámica popular española, p. 42-43.
Las Talaveras de Pas Con este sonoro título se conoce, solo por referencias documentales,Según investigación de Carmen González Echegaray, recogida por José Pérez Vidal en su estudio sobre la loza del Pas. la producción de loza blanca registrada en el Valle del Pas, sin que se haya descubierto el emplazamiento de sus alfares. En el Museo Nacional de Antropología se conservan jarros de loza basta y rudimentaria, vidriados en blanco de estaño y decoración azul oscuro, atribuidos a este foco cántabro del .Natacha Seseña, Cacharrería popular, p. 105.
Otros alfares cántabros Recogidos en los diccionarios de Miñano y Madoz y glosados por el etnógrafo montañés Adriano García Lomas,Adriano García Lomas, El lenguaje popular de las montañas de Santander, Santander 1944, en sus "Comentarios a manera de prólogo" (sin paginar). queda referencia de alfares populares en el interior: zona de Trasmiera, ollerías de Cos, en Mazcuerras, y en puntos de los valles de Cabuérniga y Perozo.
Loza blanca del País Vasco
Una de las mayores señas de identidad del vidriado en todo el País Vasco es el barniz blanco conseguido por la calcinación de estaño, plomo y arena.Calcinación que según informaba Leandro Silván, se realizaba en un pequeño horno denominado "padilla".
Mercados de Cegama y Orduña miniatura|izquierda|Tres modelos o tipos de barreños (lurrapila, lurrapilla, lebrillo) de la típica loza blanca del Norte de España. Ejemplares fabricados en el y en el País Vasco. Cegama, al sur de Guipúzcoa, y Orduña, en el límite de Vizcaya con Álava, entre finales del a mediados del , albergó los alfares más populares y con mayor peso en la producción de loza blanca. Madoz anotaba en Cegama dos fábricas de loza ordinaria, de las que salían las típicas piezas esmaltadas de blanco por dentro y ocasionalmente con un mandil exterior: tazas y tazones, platos (platerak), jarras (pitxarra), barreños (lurraspila), potes, bebederos para animales, mantequeras (gantza-eltzeak), botijos (txongila).Natacha Seseña, Cacharrería popular, p. 106
Pipas blancas de fumar De loza eran las pipas blancas introducidas en el País Vasco por los Heppe, alfareros oriundos de Lorena, probablemente reclamados por la fábrica vizcaína de loza fina de San Mamés,La cerámica de Busturia 1842-1867: Kosme M. de Barañano, Francisco Javier González de Durana Isusi. En «Goya: Revista de arte», n.º 163 (1981) pags. 24-27. ISSN 0017-2715 y luego establecidos por su cuenta. Seseña anota que los Heppe fabricaron también juguetes, palomas de engaño y loza ordinaria.Natacha Seseña, Cacharrería popular, p. 107
Loza blanca alavesa A finales del , el ilustrado Landázuri afirmaba que "el color de la loza alavesa es de barniz blanco con flores azules, a excepción de la que se trabaja en el pueblo de Ullíbarri de los Olleros que es encarnada o bien entre pajizo y verde...".J.J. de Landázuri, Historia civil de Navarra. Vitoria 1926 (reproducción de la edición de 1798), vol.I, p. 180 Más recientemente, Natacha Seseña enumera los siguientes centros fabricantes de loza blanca en territorio alavés: La capital, Vitoria, con tres fábricas hasta finales del ; loza blanca con flores azules. En Narvaja hay referencias de final del sobre la actividad de la familia Boie, original de Francia, que dejaron de trabajar hacia 1850. Tras la guerra civil española y la casi total destrucción de todos los alfares de la localidad, llegó, procedente de Elosu Fructuoso Fernández de Larrinoa, que fundó junto con su hijo la Alfarería Larrinoa y Garmendia, quizá la última ollería importante del País Vasco.Natacha Seseña, Cacharrería popular, p. 108 De entre sus piezas más características: los jarros de vino (pitxarra) y los tarros para requesón (koipe-eta). Mencionar también los focos de Eguino, Gojain, Amézaga y Murguía.
Otros alfares vasco-navarros
Amorebieta tuvo en su barrio de Kortederra una importante industria locera en la década de 1950. Fueron típicas sus blancas pilitas benditeras y las singulares pedarras. En la capital vizcaína, la Casa de Misericordia de Bilbao fabricó loza ordinaria, citada en los diccionarios de Sebastián Miñano y Pascual Madoz. En Marañón (Navarra) y sobre todo en las fábricas de loza "La Talavera" y "Nueva Talavera" (fundadas en Pamplona en 1787 y 1851, respectivamente), se hizo abundante loza común estannífera para el consumo popular.
miniatura|Jarro medidor de leche, tarro de ordeño. Alfarería de Antonio Naharro, Navarrete (La Rioja). Este tipo de piezas de vidriado de un blanco purísimo (estannífero), se han visto también en el alfar de José Ortiz de Zárate (Villarreal de Álava), y en centros más alejados, como Santillana del Mar (Santander).
Loza blanca riojana. Navarrete Haro, foco alfarero documentado desde el hasta el , llegó a tener en el la importante fábrica de loza fina de San Carlos. De entre las piezas características de su producción, destacan los jarros y jarras de base ancha y dos asas, ornamentados con siluetas de aves pintadas con cobalto sucio y un poco de manganeso; la más típica de Haro era la terraza, especie de gran copa con pie ancho, vidriada en blanco y decorada en azul con flores sencillas.Martínez Glera, La alfarería en La Rioja, p. 275
En Navarrete, desde finales del , el alfar de Antonio Naharro Flores, oriundo de Salvatierra de los Barros (Badajoz), ha sabido mezclar el peso de la tradicional maestría extremeña con señas de identidad riojanas y de desaparecidas alfarerías fronterizas, especialmente la característica loza blanca alavesa de Narvaja.Natacha Seseña, Cacharrería popular, p. 116.
Véase también
Alfarería en Álava Alfarería en Guipúzcoa Alfarería en Navarra Alfarería en Vizcaya
Referencias
Notas
Bibliografía
Enlaces externos
Muestra-catálogo de loza blanca norteña fabricada en el siglo XXI. Loza blanca del norte.
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