El bombardeo de Belgrado (/) durante la Segunda Guerra Mundial, también conocido por su nombre en clave Operación Castigo (), fue una operación militar aérea de la Luftwaffe sobre la ciudad de Belgrado, capital del Reino de Yugoslavia, como paso previo a la invasión del país por las potencias del Eje. Los ataques tuvieron lugar los días 6, 7, 11 y 12 de abril de 1941.

Los ataques aéreos de la Luftflotte 4 de la fuerza aérea del III Reich, comandada por el general Alexander Löhr, destruyeron la mayor parte de las infraestructuras de la ciudad y causaron entre 2000 y 17 000Hoptner, J. B. (1962). Yugoslavia In Crisis 1934-1941. Columbia University Press. pp. 328, p. 285 (en inglés) muertos (según diferentes versiones) entre la población civil;En ocasiones, se utiliza la cifra de 17 000 como el número total de víctimas de los bombardeos en toda Serbia. aunque Antony Beevor amplía los márgenes y los sitúa entre 1500 y 30 000. p. 229 En la campaña participaron 2236 aviones, que arrojaron sobre la ciudad 440 Tm de bombas. La orden directa del ataque vino del alto mando alemán, tras enfurecer a Adolf Hitler la deposición del príncipe Pablo, con quien había firmado el Pacto Tripartito, en un golpe de Estado incruento producido el 27 de marzo anterior. El mismo día en el que comenzaron los bombardeos, los Ejércitos del Eje iniciaron la invasión terrestre de Yugoslavia desde todas sus fronteras.Glasgow, George (1941). «Jugoslavia and the Balkan campaign». Contemporary history 159: pp. 507-518, p. 507 (en inglés)

La operación fue un éxito, y consiguió incomunicar totalmente al alto mando yugoslavo con sede en Belgrado con sus fuerzas sobre el terreno; el general Danilo Kalafatović firmó el armisticio el 17 de abril siguiente. El rey Pedro II y su Gobierno partieron al exilio en Londres, y el Estado balcánico fue repartido entre las potencias del Eje; tanto la ciudad como Serbia permanecieron durante más de tres años bajo ocupación alemana.

Al final de la guerra, la ciudad fue bombardeada de nuevo, en este caso por los Aliados, en una operación llevada a cabo por fuerzas anglo-estadounidenses los días 16 y 17 de abril de 1944. Su finalidad fue aniquilar las posiciones alemanas y facilitar la liberación de la ciudad, consumada en una operación conjunta de los Partisanos y el Ejército Rojo a finales de ese año.

Contexto

Durante la Segunda Guerra Mundial, las operaciones en el Frente de los Balcanes se iniciaron cuando Benito Mussolini ordenó la invasión de Grecia en octubre de 1940. Pero tal como su aliado Adolf Hitler había previsto, las fuerzas de Aléxandros Papagos repelieron la ofensiva italiana y obligaron al Ejército de Mussolini a retroceder. Hitler se vio entonces obligado a intervenir, al ver peligrar futuras operaciones por la presencia militar Aliada en el país. Pero para ello, necesitaba el camino expedito a través de los países limítrofes para poner en marcha su operación de invasión de Grecia; logró que Hungría, Rumania y Bulgaria se adhiriesen al Pacto Tripartito. Tan solo el Reino de Yugoslavia restaba para operar con total libertad a través de los Balcanes.

Desde principios de 1941, Hitler presionó a Yugoslavia para unirse al Eje y, el 14 de febrero, se reunió con el regente, el príncipe Pablo de Yugoslavia, y el primer ministro Dragiša Cvetković y solicitó la adhesión del país al Pacto Tripartito. El regente, finalmente, sucumbió a esta presión el 25 de marzo de 1941.

Sin embargo, esta decisión fue muy impopular entre la opinión pública y los militares serbios anti-Eje, y se produjeron masivas manifestaciones contra la firma del Tripartito en Belgrado. El 27 de marzo siguiente, se produjo un golpe de Estado militar orquestado por los generales Dušan Simović y Bora Mirković, que acabó con la regencia de Pablo y elevó al trono al rey Pedro II de Yugoslavia.Creveld, Martin van (1973). Hitler's Strategy 1940-1941: The Balkan Clue. Cambridge University Press. ISBN 9780521201438, p. 143 (en inglés) Algunos partidos políticos de oposición al Eje y la promesa de ayuda militar del Reino Unido, que estaba entonces en guerra con la Alemania nazi, alentaron a los conspiradores militares para dar el golpe.

Nada más recibir la información del golpe de Estado en Yugoslavia, Adolf Hitler se enfureció y llamó a sus consejeros militares a Berlín. Hitler tomó el golpe como un insulto personal, y estaba tan enojado que decidió «sin esperar a posibles declaraciones de lealtad del nuevo gobierno, destruir Yugoslavia militarmente y como nación».Shirer, William L., The Rise and Fall of the Third Reich: A History of Nazi Germany, Simon and Schuster, 1990 ISBN 0-671-72868-7, page 824 (en inglés) En una reunión con el ministro de Exteriores, Joachim von Ribbentrop, el comandante supremo de la Luftwaffe, Hermann Göring, y el jefe de Estado Mayor, general Franz Halder,Halder se encontraba en Zossen planificando la Operación Barbarroja cuando recibió la llamada urgente del Führer. el Führer ordenó a este diseñar un plan relámpago para «abatir Yugoslavia lo antes posible».

Planificación thumb|250px|Alexander Löhr y Wolfram von Richthofen en una imagen del Bundesarchiv de febrero de 1942. Ambos comandaban las unidades que llevaron a cabo el bombardeo de la capital yugoslava: Löhr como comandante en jefe de la Luftflotte 4 y von Richtofen al mando del VIII. Fliegerkorps, subordinado del primero. thumb|250px|Aviones de la Luftwaffe sobre el cielo de Belgrado el 6 de abril de 1941, primer día de bombardeos. 2236 aparatos sobrevolaron la ciudad durante los cuatro días de ataques indiscriminados.

La posibilidad del ataque era ya latente en los medios diplomáticos. Los últimos días de marzo, las mujeres y los niños de la embajada británica recibieron la orden de abandonar la ciudad, y el 1 de abril los alemanes e italianos residentes en Yugoslavia comenzaron su evacuación del país. El Real Ejército Yugoslavo movilizó en esos días al 80% de sus reservistas.

El 2 de abril, el personal diplomático alemán en Belgrado se redujo drásticamente. Únicamente quedaron en la embajada el encargado de negocios, el agregado militar, el operador de radio, un secretario y el chófer. Una vez que recibieran la frase en clave "Pacto Tripartito", ellos también debían abandonar la delegación.

A pesar de que la decisión del bombardeo fue tomada el mismo 27 de marzo, no fue hasta el 5 de abril cuando llegó la orden definitiva del inicio del ataque. La razón fue probablemente que dos días antes las autoridades yugoslavas habían declarado las ciudades de Belgrado, Zagreb y Liubliana ciudades abiertas,En tiempo de guerra, el estatus de ciudad abierta declara que una ciudad se rendirá sin combate, con el fin de evitar ataques contra la población civil y su patrimonio histórico artístico. en previsión de un posible ataque alemán. Sin embargo, el 5 de abril Hitler, superando las reservas iniciales, dio la orden del ataque.

En su desesperada situación Belgrado únicamente podía esperar ayuda de la Unión Soviética y Turquía, con quienes el país tenía firmados tratados de amistad. Por ello, e inmediatamente antes del inicio de las hostilidades, la actividad diplomática alemana fue encaminada contra posibles esfuerzos externos por ayudar a Yugoslavia. También fueron infructuosas las negociaciones del embajador alemán en Belgrado, Viktor von Heeren, quien hasta el último instante intentó evitar el ataque.Tasovac, p. 136. Von Heeren intentó convencer al Reich de que el golpe de Estado había sido llevado a cabo por intereses individuales y la precipitación de un grupo de militares,Schreiber, p. 482 y que la mayoría de los serbios no eran hostiles a los alemanes.

El nombre en clave para el bombardeo alemán sobre Belgrado que precedería a la invasión de Yugoslavia fue Operación Castigo. La Luftwaffe iniciaría el bombardeo de la ciudad el 6 de abril (Domingo de Ramos) sin una declaración de guerra previa, continuando sus ataques durante cuatro días. La Luftflotte 4 (4.ª flota aérea de la Luftwaffe) efectuaría más de 500 incursiones sobre la ciudad en tres oleadas diarias procedentes de los aeródromos de Arad, Timișoara, Deva y Turnu Severin (Rumanía), Kaposvar (Hungría), Sofía (Bulgaria) y Wiener Neustadt (Austria) donde las fuerzas alemanas estaban desplegadas para su ataque a la Unión Soviética (Operación Barbarroja).Muchas de estas bases habían sido construidas expresamente para la Operación Barbarroja. Unos 484 despegarían desde los aeropuertos de Viena y Graz, completando los 2236 aparatos que llevarían a cabo los cuatro días de bombardeos. De ellos, 1062 serían bombarderos, 885 cazas y 289 aviones de reconocimiento.

El mariscal del Reich Hermann Göring, Comandante en Jefe de la Luftwaffe, estableció su cuartel general de campaña en el paso de Semmering, al sureste de Wiener Neustadt, para coordinar el bombardeo. Alexander Löhr estaba al mando de la Luftflotte 4 (Cuarta flota aérea), que fue la designada para efectuar el ataque. Las operaciones aéreas fueron llevadas a cabo por el VIII. Fliegerkorps (Octavo cuerpo aéreo) de la cuarta flota, al mando del general Wolfram von Richthofen. Von Richtofen había sido el jefe del Estado Mayor de la Legión Cóndor alemana durante la guerra civil española que bombardeó Guernica el 26 de abril de 1937. El día 5 de abril, el embajador de los Estados Unidos en Belgrado, Arthur Bliss Lane, fue informado confidencialmente de que al día siguiente los alemanes atacarían la ciudad, por lo que el personal de su embajada comenzó a preparar su desalojo., pp. 106-110

Objetivos Según trascendió en los Juicios de Núremberg, las órdenes de Hitler sobre el ataque a Yugoslavia el mismo 27 de marzo fueron:

A pesar de que las órdenes fueron específicas sobre la aniquilación total de la ciudad, p. 366 existen informaciones de que fueron sustituidas en el último momento por el ataque a comunicaciones militares y objetivos logísticos en la ciudad por el general Alexander Löhr —comandante de las unidades de la Luftwaffe que bombardearon Belgrado— y su personal. pp. 1-14 En el estudio preparado por la Luftwaffe diez días después del ataque para evaluar los resultados obtenidos por las 218,5 Tm de bombas lanzadas (según sus informes; 440 Tm según datos de posguerra), los objetivos que se mencionaban eran los siguientes: el Palacio Real, el Ministerio de Defensa, las academias militares, la oficina de correos principal, la oficina de telégrafos, la estación de ferrocarril, las centrales eléctricas y los cuarteles militares.

De hecho, autores modernos mantienen que se trató de un bombardeo táctico, pues a pesar de las órdenes del Führer, todos los objetivos militares, logísticos y gubernamentales fueron alcanzados.

El ataque 6 y 7 de abril thumb|230px|Un grupo de bombarderos Junkers Ju 87 Stuka de la Luftwaffe sobrevolando Montenegro en octubre de 1943. Los Stukas, cuya eficacia fue probada en la guerra civil española durante el bombardeo de Guernica, tuvieron un gran protagonismo en los primeros ataques aéreos de la fuerza aérea alemana en la Segunda Guerra Mundial, como ocurrió durante el bombardeo de Belgrado. thumb|230px|El edificio principal de la Estación Principal de Belgrado, tras el ataque con bombas incendiarias a que fue sometido por la aviación alemana. El edificio, construido entre 1881 y 1884 cuando Serbia era un protectorado otomano, sufrió también los bombardeos de la aviación aliada tres años más tarde.