alt=Canadair CL-415T|miniaturadeimagen|320x320px|Hidroavión Canadair CL-415T, del ejercito español, en servicio contraincendios La extinción de incendios forestales es una actividad de cuidado medioambiental y de seguridad pública que atañe a un diverso grupo de profesionales. Su ejecución gira en torno a tres ejes: el análisis para la extinción, las acciones para la extinción y las unidades intervinientes.
Análisis para la extinción
Caracterización de la tipología de incendiosMolina D,. Grillo F, García-Marco D. 2009. Uso del fuego prescrito para la creación de rodales cortafuegos. En: Incendios Forestales: Fundamentos y Aplicaciones (Vélez, R. ed.). pág 431-435 ISBN 978-84-481-6891-9 En primer lugar, analizamos la información procedente del registro oficial de fuegos de vegetación de los servicios forestales (desde 1968 en España) y la completamos con la documentación procedente de hemerotecas o bien archivos de entidades municipales o supramunicipales, de entrevistas con agentes forestales y algunos ciudadanos locales, con el objetivo de identificar la tipología de incendio en el área de estudio.
Entendemos por “tipo de GIF”, aquella tipología de incendio forestal (esto es cómo se propaga, cuál es su eje de máxima propagación, si emite o no focos secundarios de incendio, etc) que presenta mayor probabilidad de manifestarse, asociada a unas determinadas condiciones meteorológicas (situación sinóptica). Una vez identificada la tipología de incendio y, por tanto, su patrón de propagación asociado a una determinada situación sinóptica (que por otro lado corresponde a aquella que presenta capacidad de originar un GIF), se analizó la interacción con la topografía y el combustible existentes, con la finalidad de identificar los principales ejes de propagación de los incendios y, a partir de ello, las oportunidades de ataque al mismo. Este análisis se hace siguiendo la metodología del Campbell Prediction System Language (CPSL) (http://www.dougsfire.com/) de CAMPBELL (1995).
A modo de ejemplo, con vientos suaves, los fuegos se propagan guiados por la topografía, abarcando una o más cuencas hidrográficas. Sus ejes de propagación son los barrancos y las oportunidades para su control son las divisorias. Los llamamos fuegos topográficos y tienen varios subtipos (tipologías concretas de GIF) que no vamos a considerar en este artículo. Otro ejemplo, sería cuando el viento es fuerte y constante. Ahora, la tipología es “GIF conducido por el viento”. Sus ejes de propagación son las divisorias hidrográficas o crestas y las oportunidades de control están en los flancos del perímetro del fuego, en el comienzo de cada nueva cuenca. El frente principal (la cabeza) se controlará donde se acabe la cresta y, el crecimiento de los flancos en las crestas de segundo orden que dividen las cuencas de primer orden. En aquellos lugares que tenemos oportunidad de ataque al incendio (en nuestro análisis), procedimos a establecer los rodales resistentes al paso del fuego. En ellos, podremos anclar (controlar perimetralmente) lo incendios que se produzcan. Lo haremos mediante podas, claras, repoblaciones y quemas.
¿Deben tener la misma respuesta todos los avisos confirmados de incendio forestal? Hay un planteamiento alternativo a "respuesta igual para todos" que nos insta a evaluar la potencialidad del incendio y darle la respuesta proporcionada o incluso limitarnos a monitorizarlo si sus efectos no va a ser importantes. Esto exige más formación de los cuadros de mando e intermedios; entre ellos la figura del analista de incendios forestalessearch Report nr. 23.“Fire Paradox”, Project no. FP6-018505, European Commission, p. 105-119. http://www.efi.int/files/attachments/publications/efi_rr23.pdf y otros especialistas en comportamiento del fuego. Además, es muy conveniente sacar lecciones aprendidasCASTELLNOU, M., LARRAÑAGA, A., MIRALLES, M. & MOLINA, DM. 2010. Improving Wildfire Scenarios: Learning from Experience. In EFI Research Report nr. 23.“Fire Paradox”, Project no. FP6-018505, European Commission, p. 121-133. http://www.efi.int/files/attachments/publications/efi_rr23.pdf de incendios anteriores, bien documentados y analizados.García-Marco D, Blanco J. y Molina D. 2009. Organización del combate. El gran incendio de Gran Canaria 2007 McGraw-Hill, En: Incendios Forestales: Fundamentos y Aplicaciones (Vélez, R. ed.). McGraw-Hill, pág 784-789 ISBN 978-84-481-6891-9 Aunque puede parecer en principio que la denominación del nombre es intrascendente, (Analista, Técnico de Apoyo, Jefe de Planificación, etc) es necesario dejar muy clara la potencialidad de este elemento técnico y por tanto las ventajas y sus atribuciones recomendadas allá donde ya se usa. Es necesario por tanto, aclarar toda discusión nominal con argumentos de peso.
Justificación del puesto de analistaMolina, DM, Martínez, ER, García, D, Grillo, FF. 2007. Wildland Fire Analyst: a needed job position and the required education and training. IV International Wildland Fire Conference, Seville, Spain http://www.eufirelab.org/toolbox2/library/upload/2403.pdf del comportamiento del fuego forestal Aunque puede parecer en principio que la denominación del nombre es intrascendente, (Analista, Técnico de Apoyo, Jefe de Planificación, etc) es necesario dejar muy clara la potencialidad de este elemento técnico y por tanto las ventajas y sus atribuciones recomendadas allá donde ya se usa. Es necesario por tanto, aclarar toda discusión nominal con argumentos de peso. ¿Porqué el término Analista?: - Primero, porque el correcto análisis de la propagación de un incendio forestal es un requisito fundamental para la seguridad del personal y para la eficacia sobre el control de unos incendios cada vez más complejos. La simple potencialidad o no de una emergencia de este tipo puede marcar la diferencia entre colapso del sistema por infravaloración en el envío de recursos (el incendio se escapa) o colapso del sistema por sobrevaloración y simultaneidad de eventos (un incendio inicial con muchos medios y otro con pocos). Pero además la figura de un analista es especialmente importante en los incendios de una cierta entidad o tamaño o simplemente con cierta virulencia y riesgo importante en las operaciones. Es típico observar en muchos dispositivos al personal técnico demasiado atareado gestionado medios en el Puesto de Mando, cuyo gracioso símil sería el de un “hombre orquesta” (toca muchos instrumentos a la vez). El Director de Extinción suele atender dos emisoras, teléfono y debe coordinarse allí con muchos responsables, con lo que no le queda tiempo para ver el incendio en su generalidad. - En segundo lugar, toda tarea importante (como hemos dicho antes que es la de este análisis) requiere una dignificación; esto es un nombre con solera para ese puesto de trabajo que ha de distinguirse de otros de distinta función y relevancia. Nosotros consideramos que los técnicos provenientes de la extinción, en muchos dispositivos desterrados a la redacción de proyectos y dirección de obras cuando ya no son tan jóvenes (como sucede con los técnicos de brigadas helitranportadas) son personal muy válido, con experiencia y con una buena base para formarse y posteriormente trabajar como analistas evitando así la pérdida de toda su saber hacer (Quesada et al. 2008).Quesada, C., Grillo, F., Pous, E. y Molina, DM. 2008. "The Helitransported Brigade Technician: Toward Professionalization of the Sector" in Proceedings of the III International Symposium on Fire Economics, Planning and Policy: Common Problems and Approaches. Carolina, Puerto Rico,April 29 - May 2. - Y, en tercer lugar, aunque muy relacionado con el anterior, para incentivar y afianzar esta nueva actividad (la de analista) se requiere una estandarización del lenguaje a emplear para poder avanzar en estructuras como las administrativas que si no, no evolucionan adecuadamente, siendo lo más fácil siempre mantenerse sin cambios. Por ello, llamemos a las cosas por su nombre o incluso por el mejor de sus nombres posibles y que a nuestro juicio es el de Técnico Analista. Que es una manera abreviada de técnico analista de la propagación del incendio forestal (que evidentemente resultaría muy largo. Así, tenemos el puesto de trabajo de Analista de Incendios Forestales cuya principal ventaja es la de ser un experto en propagación del incendio forestal y en la optimización de estrategias según tipologías prestablecidas.
El analista en el dispositivo Por todo lo visto anteriormente, recomendamos la generalización del puesto de Analista de Fuegos Forestales en los dispositivos contra incendios (GRILLO et al. 2008, MOLINA et al. 2007). A nuestro entender, este es un puesto de trabajo que mejora notablemente la gestión de los incendios del siglo XXI con procedimientos más eficaces y más seguros, basados en el mejor conocimiento disponible (científico y técnico) de cómo se comportan y propagan los fuegos forestales, qué efectos tienen, qué dificultades aparecen en su control perimetral y un uso en maniobras especializadas como son los contrafuegos o fuego técnico. Sería de desear que no se produzcan más atrapamientos de bomberos forestales debido a lo que algunos han llamado “olas de fuego imprevistas” y que muchas veces no han sido otra cosa que o bien una falta de seguimiento de los protocolos de seguridad (LACES-OCEL, etc.) o bien una falta de previsión (anticipación) de un cambio lógico de la meteorología o del comportamiento del fuego en un sitio que debería haberse identificado antes como crítico, no seguro. La seguridad se ha protocolizado para la entrada y combate del fuego desde hace años, como el mencionado LACES norteamericano, aquí conocido como OCEL. Otros pueden derivarse de la aplicación de los conceptos explicados Grillo et al (2008) como son CPSL y Zona del Hombre Muerto. Estos últimos llevan menos tiempo entre nosotros pero son muy buenos complementos al protocolo LACES. Ahora bien, demandan una mayor formación, una más detallada lectura de los elementos y, por último, un cuidadoso análisis de la emergencia por incendios forestales, justo lo que se le supone al analista. Por otra parte en la actualidad, el ámbito de los servicios de emergencia contra incendios forestales no se circunscribe únicamente a la extinción en meses estivales y a unas actuaciones, en ocasiones no lo suficientemente razonadas, sobre el combustible forestal el resto del año. Ahora, necesitamos: Primero, un enfoque coste-eficiencia en nuestras acciones. Para esto, un buen análisis del comportamiento del fuego será imprescindible. Y, segundo, toda una batería de conocimientos multidisciplinares. Entre ellos, la gestión de combustibles mediante el uso del fuego técnico (quemas prescritas, contrafuegos, quemas de ensanche, quemas de definición de perímetro,…), el entender el papel del fuego dentro de los ecosistemas (estudio del régimen de incendios y piroecología de las especies), o el estudio del comportamiento del fuego (tipologías de propagación de incendios, simuladores de la propagación espacial del fuego, meteorología de incendios, incendios históricos, diseño de infraestructuras de defensa contra incendios, vigilancia y movilización, etc.).
El trabajo de un Analista El trabajo del analista requiere, entre otras cosas, una liberación de las tareas de dirección del operativo de extinción y tener el suficiente de tiempo para observar el incendio. Demanda unas buenas dotes de observación, una buena visión espacial. Requiere la participación en muchos incendios; no vale con uno o dos de poca envergadura al año. Como ya se mencionó, un colectivo que podría más fácilmente que otros adquirir esta formación son los técnicos de brigadas helitransaportadas (Quesada y otros 2007 y Quesada y otros 2008) ya que poseen la suficiente experiencia en la observación de incendios y desde el aire y fácilmente poseen la capacidad para tener la generalidad del incendio en su cabeza.