thumb|250px|right|Sinagoga Vieja-Nueva, Praga, 1270. En checo, Staronová synagoga, donde se supone que el Maharal de Praga creó el legendario Golem.El Golem en el imaginario colectivo:

"Asquenaz" (o Ashkenaz—אשכנז) es el nombre hebreo de Alemania.Joan Comay, The Diaspora Story: The Epic of the Jewish People among the Nations (1981), Tel Aviv y Bnei-Brak: Steimatzky, repr. 1994, pp. 138-150. En lo que respecta a la transilteración de la palabra hebrea "אשכנז", el DRAE, recoge tanto asquenazí como askenazí para denominar todo aquello oriundo de Europa central y oriental; véase también Diccionario panhispánico de dudas, 2005; y Wikipedia:Transliteración/Hebreo. El arte asquenazí fue desarrollado por las comunidades judías del centro y este europeo desde el Medioevo hasta el .Comay, The Diaspora Story (1981), pp. 138-150.

Tuvo lugar principalmente en Alemania,Según evidencia arqueológica disponible, a partir de 321 E.C.; W.D. Davies y Louis Frankenstein, The Cambridge History of Judaism, Cambridge University Press, 1984, p. 1042. norte y este de Francia,Ello tuvo lugar ante todo entre 300 y 800 E.C. (James Parkes, The Conflict of the Church and the Synagogue: A Study in the Origins of Antisemitism, New York: JPS, 1934; Paul Halsall, Medieval Source book Legislation Affecting the Jews from 300 to 800, Fordham University, Nueva York, 1998; accedido 7 de diciembre de 2013). norte de Italia, Bohemia y Moravia, Austria, Hungría, Polonia, Ucrania, Rusia y los países bálticos.Shira Schoenberg, "Judaism: Ashkenazim", Jewish Virtual Library, accedido 7 de diciembre de 2013.

En la esfera del arte judío, el arte asquenazí presenta puntos de convergencia con el arte sefardí, dado que ambos desarrollaron singulares tipologías sinagogales y objetos provistos de características estéticas que a menudo trascienden las meras funciones rituales o litúrgicas del judaísmo. Con todo, las manifestaciones artísticas en cuestión presentan ciertas peculiaridades propias de cada grupo y responden a la tradición, el rito y la liturgia de cada uno de ellos. La caligrafía hebrea sefardí, por ejemplo, posee caracteres redondeados que son bien distintos a aquellos que tienden a ser casi cuadrados en el arte asquenazí; y mientras que los motivos islámicos e hispanos no son ajenos al arte sefardí, el arte asquenazí presenta otros que provienen de las culturas germánicas y eslavas.

En el arte asquenazí, la mayoría de las piezas que responden a este principio datan del período comprendido entre el y el .Cecil Roth, Jewish Art: An Illustrated History, Tel Aviv: Massadah Press, 1961, cols. 309-50: "Ritual Art"; Yona Fischer, I capolabori del Museo di Israele, Florencia y Jerusalén, 1985, pp. 27-33; e Yigal Zalmona, The Israel Museum at 40 Masterworks of Beauty and Sanctity, Jerusalén: Museo de Israel, 2005, pp. 22-23, 39-41, 64-67, 102-105. Aunque a menudo confinado al gueto, el arte asquenazí presenta una asombrosa cantidad de afinidades estilísticas con aquellas que tipifican el arte románico, gótico, renacentista, barroco, rococó y demás desarrollados en el continente europeo.Véase la reseña e imágenes provistas por David Wachtel, A Treasured Legacy: A Concise History of the Jewish People , Sotheby's, 3 de abril de 2013 (accedido 10 de diciembre de 2013).

Con la emancipación de los judíos a partir del , el arte refleja los efectos de la Haskalá,S. Ettinger, "Les Juifs et le mouvement des Lumières", en: Elie Kedourie, Le monde du judaïsme, Londres y París: Thames & Hudson, 2003, pp. 224-231. la progresiva integración de los judíos en las sociedades europeas y las tensiones que emanan del conflicto entre tradición y modernización en un contexto europeo en plena transformación y que de rural en buena parte tendió a volverse cada vez más industrializado.Comay, The Diaspora Story, capítulo 15: "The Age of Emancipation". Los grandes cambios sociopolíticos del también se hicieron sentir en el arte askenazí.Lionel Kochan, "Les communautés juives européennes au XIXe et au XXe siècles", en: Kedourie, Le monde du judaïsme, pp. 264-273, e imágenes comentadas en pp. 232-252. Ya a partir del , más especialmente durante el , el aspecto colectivo dará cada vez más lugar a la personalidad propia de cada artista.Cecil Roth, Jewish Art: An Illustrated History, Tel Aviv: Massadah Press, 1961, cols. 539-718: "Jewish Artists of the Age of Emancipation", "Jewish Impressionists", "The School of Paris", y cols. 797-902: "The Jewish Artist in the Modern World" y "Jewish Sculptors".

Características y desarrollo thumb|190px|Mizráj (indicador para las plegarias en dirección de Jerusalén), con la Menorá y los Diez Mandamientos en hebreo, recorte de papel, Polonia, . thumb|190px|Isaac Asknaziy, Retrato de anciano judío, 1902.Pintor judeo-ruso de Vitebsk, Asknaziy (1856-1902) realizó obras con temáticas bíblicas e inspiradas tanto en el Tanaj como en el Evangelio; trabajó además temáticas costumbristas que conciernen respectivamente al judaísmo y al cristianismo. .

El arte asquenazí suele prescindir de numerosos elementos figurativos, aunque en determinados casos presenta influencias del arte cristiano, e incorpora debido a ello algunos motivos figurativos o adapta los estilos del arte europeo a sus propias necesidades.

Los manuscritos miniados askenazíes presentan escrituras con tipografías hebreas cuadradas e interesantes trabajos en micrografía.Gutmann, Joseph. Hebrew Manuscript Painting, Londres: Chatto y Windus, 1979, pp. 74-101. También existen manuscritos miniados renacentistas, como la Hagadá de Pésaj de Joel ben Simon, Arba’a Turim de Jacob ben Asher, y la Miscelánea Rothschild.Gutmann, Hebrew Manuscript Painting, pp. 102-107, 112-115; y Zalmona, Israel Museum, pp. 58-61.

Entre las sinagogas asquenazíes medievales se destacan aquellas de Erfurt, Worms, Ratisbona y Praga.Cecil Roth, Jewish Art, cols. 253-268. Numerosas sinagogas de Europa Oriental fueron construidas en madera y entre ellas notables fueron la Sinagoga Jodorov en Ucrania y la Sinagoga Volpa en Polonia durante los siglos y .Acerca de este tipo de sinagogas vernáculas, véase Roth, Jewish Art, cols. 285-290. Datando de 1735 y ejecutadas por Eliezer Sussmann, las pinturas del cielorraso de la Sinagoga Horb en Fráncfort del Meno son además exhibidas el Museo de Israel, en Jerusalén (Yigal Zalmona, Israel Museum, pp. 108-111). Como resultado del Iluminismo y la Haskalá, la emancipación de los judíos europeos conllevó la edificación de numerosas sinagogas decimonónicas, siendo representativos de ello el Primer Templo Reformista de Hamburgo, la Sinagoga de Épernay, la Nueva Sinagoga de Berlín, la Gran Sinagoga de Varsovia y la Gran Sinagoga de Budapest.Sobre la arquitectura sinagogal decimonónica, ver Roth, Jewish Art, cols. 757-782.

Aunque existieron artistas askenazíes que produjeron objetos de arte ritual entre los siglos XI y XVIII,Véanse Cecil Roth, Jewish Art, cols. 309-50: "Ritual Art"; Fischer, I capolabori del Museo di Israele, pp. 27-33; y Zalmona, pp. 22-23, 39-41, 64-67, 102-105. su entrada en el campo de las artes visuales propiamente dichas tuvo lugar e incluso considerable influencia desde el en adelante.Véase Roth, Jewish Art, cols. 539-718. Entre los artistas asquenazíes más importantes figuran Moritz Daniel Oppenheim, Maurycy Gottlieb, William Rothenstein, Leopold Pilichowski, Max Liebermann, Ephraim Moses Lilien, Isidor Kaufmann y Mauricy Minkowski; en el se destacan Marc Chagall, Chaim Soutine, Isaachar Ryback, Otto Freundlich, El Lissitzky, Dora Maar, Man Ray, Meret Oppenheim, Jacques Lipchitz y Jacob Epstein.Véase Roth, Jewish Art, cols. 551-804; Ernst van Voolen, 50 Jewish Artists, Múnich: Prestel, 2011, pp. 16-19, 30-51, 56-69, 72-75, 80-83.

Las crisis sociopolíticas europeas y el antisemitismo alteraron el curso de la historia del arte asquenazí. De ellos resultaron enormes olas emigratorias dirigidas principalmente hacia el continente americano entre fines del y principios del .Arthur Hertzberg, "Judaïsme et modernité", en: Kadouri, Le monde du judaïsme, pp. 301-308. Otro factor decisivo fue el Holocausto.Ziva Amishai Maisels, Depiction and Interpretation: The Influence of the Holocaust on the Visual Arts, Oxford y Nueva York: Pergamon Press, 1993.

En lo que respecta a la influencia del Holocausto en las artes visuales, particularmente significativas son las expresiones de Elsa Pollak, Samuel Bak y Mauricio Lasansky.Maisels, Depiction and Interpretation, figs. 286, 318-324, 338-339.

Durante y luego de la Segunda Guerra Mundial importante fue la contribución gráfica de Arthur Szyk, artista e ilustrador sionista que realizó trabajos tales para la Hagadá de Pésaj y el Libro de Esther, así como también una memorable estampa conmemorando el Levantamiento del Gueto de Varsovia y algunos diseños gráficos para estampillas del entonces recientemente creado Estado de Israel.Simón Dubnow, Manual de la Historia Judía, Buenos Aires: Sigal, 1977, p. 635: "Levantamiento del ghetto". Estampillas israelíes diseñadas por Szyk:

Arquitectura sinagogal

Manuscritos hebreos miniados medievales y renacentistas El arte asquenazí en medida considerable ha sido fiel reflejo del persistente aniconismo que caracteriza al arte judío en general. No obstante existen excepciones. Una de ellas es la Hagadá de los Pajaritos, manuscrito donde las figuras de los hebreos presentan cabezas de ave; ello es interpretado tanto como un gesto piadoso por parte del comitente de dicho manuscrito o ya como una concesión ante la aversión y censura rabínica ante la representación de la figura humana.Marc Michael Epstein, The Medieval Haggadah: Art, Narrative & Religious Imagination, New Haven y Londres: Yale UP, 2011 (Richard McBee, Bird’s Head Haggadah, Jewish Press, marzo de 2012; consultado 26 de mayo de 2015).

Tres autoridades rabínicas son señaladas como responsables de este tipo de proceder en lo que al arte asquenazí respecta: Judá el Piadoso (1140-1217), fundador del jasidismo asquenazí, quien prohibía estrictamente el desarrollo de imágenes figurativas; Meir de Rothenberg (1215-1293) desaprobaba la representación de imágenes en los textos por considerarlas un factor de distracción en el estudio de los mismos; Efraín de Ratisbona (1133-1200) prohibió la representación del rostro humano pero a su vez permitió la representación de animales y aves.Epstein, The Medieval Haggadah, 2011.

Solo las figuras de los hebreos presentan cabezas de ave en la Hagadá de los Pajaritos, mas ellas no son interpretadas en términos negativos, sino como verdaderas "celebraciones de la identidad judía".Epstein, The Medieval Haggadah, 2011.

Dado que las figuras de la Hagadá de los Pajaritos en muchos casos no presentan meramente cabezas de ave sino además orejas de mamífero, Mark Epstein las asocia con la heroica figura del grifo, animal fabuloso y simbólico de la idea de redención.Epstein, The Medieval Haggadah, 2011. Tal asociación no es causal, sino una configuración consonante con las palabras formuladas por