thumb|right|Barbanegra enfrenta a Robert Maynard en el auge de la Edad dorada thumb|upright|Ilustración de Howard Pyle; piratas luchan por un tesoro La Edad de oro de la piratería es una denominación común dada a uno o más surgimientos de piratería en la historia marítima durante las fases tempranas de la Edad Moderna. En su definición más aceptada, la Edad dorada de la piratería duró desde 1650 hasta 1730 y cubre tres surgimientos separados de piratería:

El periodo de los bucaneros, entre 1650 y 1730, caracterizado por marineros anglo-franceses establecidos en Jamaica y la Isla de la Tortuga que atacaban colonias españolas y navegaban en el Caribe y el este del Pacífico. La Ronda del pirata de 1690, asociada con viajes de larga distancia desde Bermuda y América para robar a objetivos musulmanes e hindúes en el océano Índico y el Mar Rojo. El periodo posterior a la guerra de Sucesión Española, definida por Marcus Rediker entre 1714 a 1726, cuando marineros anglo-americanos y corsarios desempleados después de la Guerra de sucesión española se convirtieron en masa a la piratería en el Caribe, la zona marítima del este de América, las costas africanas occidentales y el océano Índico. Algunas definiciones más cerradas de la Edad dorada de la piratería excluyen el primer o segundo periodo, pero la mayoría incluyen al menos algunas partes del tercero. La concepción moderna de la piratería, tal como se representa en la cultura popular, se deriva en gran parte, aunque no siempre de forma correcta, de la Edad Moderna de la piratería.

Entre los factores que llevaron a la piratería durante la Edad dorada se incluyen el aumento del valor de la carga llevada a Europa por grandes zonas oceánicas, la reducción de navíos europeos en ciertas regiones, el entrenamiento y experiencia que muchos marinos habían ganado en las embarcaciones europeas y el gobierno ineficiente en las colonias europeas en América. Los gobiernos de las colonias se encontraban combatiendo, constantemente, contra los piratas y envueltos en notables batallas y otros eventos relacionados.

Historia thumb|El español Amaro Pargo fue uno de los corsarios más famosos de la Edad de oro de la piratería. Origen El término "Edad dorada de la piratería" nunca fue usado por nadie que se sepa que viviera durante dicha época.Angus Konstam, 1998, Pirates: 1660–1730, ISBN 1-85532-706-6, p. 6. La mención literaria más antigua que se tiene de una "Edad dorada" de la piratería data de 1894, cuando un reportero inglés llamado George Powell escribió sobre lo que "aparentemente fue la edad dorada de la piratería durante la pasada década del ."George Powell, "A Pirate's Paradise," in The Gentleman's Magazine, vol. CCLXXVI, N.S. 52, Jan-June 1894, p. 23. Powell usó la frase mientras revisaba La nueva y exacta historia de Jamaica, de Charles Leslie, que para ese momento contaba con más de 150 años de haber sido publicada, y se refiere, en su mayoría, a eventos como el ataque de Henry Morgan a Maracaibo y Portobello en 1660 y a la famosa evasión de Bartolomeu Português. Powell usa la frase una única vez.

En 1897 el historiador John Fiske introdujo el empleo más sistematizado de la frase al escribir: "En ningún otro momento de la historia, el negocio de la piratería prosperó tanto como lo hizo durante el y la primera mitad del . Se puede decir que su edad dorada se extendió de 1650 a 1720".John Fiske, 1897, Old Virginia and Her Neighbors, p. 338. Fiske incluyó actos de los piratas berberiscos y del este de Asia en esta "Edad dorada", afirmando que "mientras estos piratas musulmanes y aquellos del este de Asia estaban tan activos en el como en cualquier otro momento, su caso no desmerece mi argumento de que la época de los bucaneros es la Edad dorada de la piratería".Fiske, p. 339. Fiske no cita a Powell o a ninguna otra fuente por el concepto de la "Edad dorada".

Historiadores de piratas de la primera mitad del adoptan ocasionalmente el concepto de Fiske de la "Edad dorada" sin seguir necesariamente las fechas de comienzo y final que él sugirió para esta.R.D.W. Cono, 1909, Cornelius Harnett: An Essay in North Carolina History, P. 10; Francis Hodges Cooper, 1916, "Some Colonial History of Beaufort County, North Carolina," in James Sprunt Studies in History and Political Science, v. 14, no. 2, p. 32. La definición más amplia del término es la de Patrick Pringle, quien escribió en 1951 que "la más floreciente era de la historia de la piratería... comenzó durante el reinado de Isabel I y terminó en la segunda década del ."Patrick Pringle, 1951, Jolly Roger: The Story of the Great Age of Piracy, p. 9 of the 2001 edition. Esta idea contradice a Fiske, quien negó fervientemente que figuras isabelinas como Francis Drake fueran piratasFiske, p. 341-42.

Tendencia hacia una definición reducida

De las definiciones recientes, la de Pringle tiene el mayor rango, una excepción en la tendencia de 1909 a los 1990 de reducir la Edad dorada. En 1924 Philip Gosse definió la cumbre de la piratería con duración "de 1680 hasta 1730". En su popular libro de 1978 The Pirates para la serie "The Seafarers", de TimeLife, Douglas Botting define la Edad de oro como "unos escasos 30 años, empezando en el cierre del y terminando en el primer cuarto del ".Douglas Botting, 1978, The Pirates, p. 20. La definición de Botting fue seguida prontamente por la de Frank Sherry en 1986.Frank Sherry, 1986, Raiders and Rebels: The Golden Age of Piracy, P. 7. En un artículo académico de 1989, el profesor Marcus Rediker definió a la Edad dorada de la piratería tan solo desde 1716 a 1726.Marcus Rediker, 1989, "'Under the Banner of King Death': The Social World of Anglo-American Pirates 1716–1726", William and Mary Quarterly, ser. 3, 38 (1981), 203-227. Angus Konstam calculó, en 1998, la duración del periodo de 1700 hasta 1730.F; Konstam, supra, p. 5.

Probablemente, el último paso en restringir la duración de la Edad dorada fue el libro de 2005 "La historia de los piratas", de Konstam, en el cual se retracta de sus afirmaciones pasadas, llamando a la definición de la Edad dorada de 1690–1730 "generosa" y concluyendo que "lo peor de estas actividades piratas se limitaron a un periodo de ocho años, de 1714 a 1722, así que la verdadera Edad de oro ni siquiera podría ser llamada una década dorada".

Reciente contratendencia hacia una definición amplia

David Cordingly, en su influyente libro de 1994 Bajo bandera negra, definió "la gran edad de la piratería" desde 1650 hasta 1725, muy cercana a la definición de Fiske de la Edad dorada de la piratería.David Cordingly, 1995, Under the Black Flag: The Roamnce and Reality of Life Among the Pirates, p. xvi-xvii.

Rediker, en 2004, describió la más compleja definición de la Edad dorada hasta la fecha. El autor propone una Edad de oro que "cubre el periodo de 1650 hasta 1739", al que subdivide en tres distintas "generaciones": los bucaneros de 1650-1680, los piratas del océano Índico de 1690 y los piratas de 1716-1726.Marcus Rediker, 2004, Villains of All Nations, p. 8.

Orígenes

La piratería surgió y en pequeña escala reflejó los conflictos que mantenían, sobre el comercio y la colonización, las grandes potencias europeas rivales de la época, como era el caso de los imperios de Gran Bretaña, España, Países Bajos, Portugal y Francia. Muchos de estos piratas fueron ingleses, franceses, españoles y holandeses.

Periodo de los bucaneros (1620–1680) y República de las Dos Orillas (1627-1668) thumb|200px|Jabeque, barco utilizado por los piratas de la República de las Dos Orillas. thumb|Jan Janszoon (alias Murat Reis), renegado holandés al servicio de la República de Salé. Óleo de 1650 de Pier Francesco Mola. Historiadores como John Fiske indican el inicio de la Edad dorada de la piratería alrededor de 1620, cuando el final de las Guerras de religión en Europa permitió a las naciones europeas retomar el desarrollo de sus colonias. Esto implicó comercio marítimo y un crecimiento económico general: había mucho dinero para adquirir o robar y gran parte de este era transportado en el mar.

Los bucaneros franceses se habían establecido en el norte de La Española en 1625,Tortuga - Pirate History - The Way Of The Pirates pero al principio se dedicaban principalmente a la cacería más que al robo; su transición a la piratería de tiempo completo fue gradual y se debió, en mayor parte, a los esfuerzos españoles de erradicarlos, así como a los animales de los cuales dependían. El traslado de los bucaneros de la zona principal de La Española a la, más defendible, Isla de la Tortuga limitó sus recursos e incrementó sus ataques periódicos. De acuerdo a Alexandre Exquemelin, un bucanero e historiador que fue una gran fuente para este periodo, el bucanero de Tortuga Pierre le Grand fue el pionero en los ataques a la Flota de Indias que regresaban a España de sus viajes.

El crecimiento del bucanerismo en Tortuga aumentó por la conquista inglesa de Jamaica en 1655. Los primeros gobernadores ingleses de Jamaica proporcionaron libremente patentes de corso a los bucaneros de Tortuga y a sus compatriotas, mientras que el crecimiento de Port Royal proveyó a estos saqueadores de un lugar más grande y satisfactorio para vender su botín. En 1660 el nuevo gobernador francés de Tortuga, Bertrand d'Ogeron, proveyó comisiones similares tanto para sus propios colonos como para los ingleses de Port Royal. Estas condiciones llevaron al bucanerismo del Caribe a su cenit.

Cabe mencionar, sin embargo, otro núcleo de piratería, la importante trata de esclavos en este periodo. Este núcleo se formó con moriscos expulsados de España, entre ellos un gran grupo de moriscos de clase alta, con licencia en Castilla para llevar espada, naturales de Hornachos. Estos y otros más llegaron a constituir un Estado, la República de las Dos Orillas, llamada también República de Salé (1627-1668), situada en la desembocadura del río Bu Regreg en el puerto atlántico de Salé (Marruecos). Entre otras hazañas, llegaron a saquear las costas de Cornualles y el sur de Irlanda. Esta "república" entabló relaciones diplomáticas con los Países Bajos y, de hecho, su primer presidente fue el sanguinario pirata neerlandés Jan Janszoon (también conocido como Murat Rais el Joven), que había hecho carrera con otro pirata holandés convertido al Islam y a sueldo de los berberiscos, Sulayman Reis. En su momento cumbre, la república contaba con una flota de cuarenta barcos, siendo su embarcación más característica el jabeque, porque al poseer remos podía sortear los bancos de arena del río.

La ronda del pirata (1693–1700)

thumb|right|Henry Every vendiendo su tesoro en este grabado de Howard Pyle. Every capturó el Ganj-i-Sawai en 1695, siendo uno de los más grandes saqueos jamás perpetrados.