La Basílica-Santuario del Sagrado Corazón de Jesús en un templo de la ciudad asturiana de Gijón (España) conocida popularmente como La Iglesiona y situada frente al Real Instituto Jovellanos. Fue construida en 1918 bajo estilo neogótico y modernista, y fue utilizada como prisión durante la Guerra Civil española.
Arte y arquitectura
Todo el templo fue concebido con vistas a simbolizar diversos aspectos de la doctrina católica y suscitar la devoción de los fieles, así fue en la intención e interpretación que le dieron los jesuitas. Hay muchos símbolos evidentes para cualquiera con conocimientos básicos del catolicismo; pero otros no son tan fáciles de captar, aunque solamente sea por el paso del tiempo que ha hecho caer en desuso algunos. Otra dificultad práctica para captar el simbolismo es la existencia de numerosas inscripciones de grafía nada clara; bastantes de ellas requieren sentarse con calma a la vista de una buena fotografía y ayudarse de la Vulgata, de donde están tomados la mayoría de los textos latinos.
. izquierda|miniaturadeimagen|Interior. Se trata de una construcción sólida, la mayor parte de piedra rosácea de la cantera del monte Naranco, como la utilizada en la Basílica de Covadonga.
Templo de una sola nave con atrio antepuesto y girola en que se ubica el presbiterio. La nave consta de cuatro bóvedas más el casquete absidal, sostenido por diez columnas pareadas, detrás de las cuales corre la girola. Los arcos transversales que separan las bóvedas son de forma ovalada y medio punto. Sobre los arcos formeros bajos discurren las tribunas, cuatro a cada lado, que inicialmente eran de nogal tallado y fueron destruidas.
El maestro de obras y contratista Claudio Alsina Bonafont nos ha dejado los siguientes datos sobre las dimensiones definitivas del templo: longitud por la calle de Begoña (lado izquierdo) 45,90 m; longitud por la calle del Instituto (lado derecho) 45,60 m; anchura de la fachada 17,45 m; anchura en la cabecera junto a la residencia 16,55 m; grosor de los muros 0,75 m; anchura interior media 15,15 m; longitud 41,50 m incluyendo unos 15 m de presbiterio y trasaltar y sin incluir unos 4 m del atrio; altura de 27 m desde el pavimento hasta lo más alto del intradós de las bóvedas; éstas tienen 11 x 10 m. Las tribunas corridas sobre los arcos laterales bajos, reminiscencias del triforio, se hallan a mitad de la altura de la iglesia.
En el Catastro se atribuye al templo una superficie de 775 m² y a la residencia ocupar un terreno de 319 m² con un total construido, entre sus varias plantas de 1365 m². En total, entre templo y residencia, el Catastro atribuye al terreno una superficie algo menor que las medidas efectuadas en la época de la construcción.
La inscripción consacracional, situada en el primer lienzo de muro de la izquierda, unos dos metros sobre el suelo, bastante deteriorada y ahora cubierta por paneles de madera, dice, en una lectura y traducción tentativas:
QVOD FELIX FAVSTVMQVE SIT Porque sea fértil y favorable ET REI CATHOLICAE BENE VERTAT y la buena vuelta a lo católico ANNO SALVTIS MCMXXIV MENSE MAIO en el año de la salud de 1924, mes de mayo DIE FESTO DE FERDINANDI LEGIONIS AC CAST REGIS día de la festividad de Fernando, rey de León y Castilla EO [...] QVE QVINT[I] ANIVERSARI [...]R HISPANIA CONSPER[...] NE ... quinto aniversario ... de España [SSUESV] CORDI PER ALPHONSVM XIII R. STRENVE PERACTA ... afecto/inteligencia Alfonso XIII rey concluido diligentemente HOCCE TEMPLVM IN HONOREM EIVSDEM DIVINI CORDIS este templo en honor del mismo corazón divino STVDIO ET CVRA FILIORVM IGNATII LOIOLAE para el estudio y cuidado de los hijos de Ignacio de Loyola MVNIFICA CHRISTI FIDELIVM OPE generosa obra de los fieles de Cristo [...]DAMENT[A] EXCITATVM [...] OBILI DE[...] XCVE [...] BAPTISTA LVIS PEREZ [...]INTISTES [...] GEGIONENSIBUM CIBIVUS ciudadanos gijoneses [...]DEDICAVIT dedicado
Fachada principal
La fachada en su conjunto no armoniza, no se corresponden las líneas de las partes inferior y media con el remate. La estatua del Sagrado Corazón, junto con el templete que la sostiene y en cuyo interior se hallan las campanas, descansan directamente sobre vanos de gran luz, los ventanales del coro, mientras los grandes pilares laterales no sostienen nada. Todo ello es consecuencia de haber cambiado las dos torres del proyecto original por el monumento del Sagrado Corazón.
La fachada principal consta de tres zonas distintas: la inferior que configura la entrada al templo, una parte media dedicada a vidrieras y arranque de las torres que no se construyeron, y una coronación a modo de monumento al Sagrado Corazón.
En la parte baja de la fachada se adelanta el cuerpo de la puerta principal. Estaba coronado por la Cruz de la Victoria y, en ménsulas, a ambos lados, las estatuas de San Pedro y San Pablo, significando que velan por la Iglesia y muestran su entrada a todas las gentes, de cinco metros de altura y talladas en piedra de Ondárroa. Cruz y estatuas fueron destruidas. El arco de entrada, de 9,12 m de luz, tiene una verja de hierro de amplia malla, un excelente trabajo de rejería modernista, que, desde el principio, ha contado con un motor eléctrico para correrla. Aunque algo dañada por el tiempo, esta reja sigue siendo magnífica en su clase.
En el fondo del arco de entrada aparece la puerta interior del segundo muro partida en ajimez y coronado por un rosetón con una reja de fusas de hierro forjado. Esta reja es otro trabajo primoroso de rejería en que destacan, como elementos simbólicos, el cristograma JHS y la corona de espinas rodeándolo. También contiene abundantes motivos vegetales. Es una reja tan tupida, de tanto trabajo como tiene, que es difícil ver que tras ella hay una vidriera.
La parte media de la fachada, ligeramente retranqueada respecto a la baja, tiene tres ventanales, de nueve metros de altura el central y siete los otros dos, que dan luz al coro. A los dos lados, limitando el ancho de estas ventanas, hay unos pilares gigantes que hubiesen sido el arranque de dos torres de haberse seguido el proyecto primitivo.
Cuatro estatuas de santos jesuitas: San Ignacio de Loyola y San Luis Gonzaga a un lado; San Francisco Javier y San Estanislao de Kostka al otro, situadas en ménsulas al pie del monumento del Sagrado Corazón, representaban a los fieles de esa iglesia edificada sobre el fundamento de los Apóstoles. También fueron destruidas. Eran de cuatro metros de altura y siete toneladas cada una.
En el centro de la fachada, entre los cuatro santos mencionados y sobre los vanos de las tres vidrieras, estaba escrito lo siguiente: «COR IESV ADVENIAT REGNVM TVVM» (Corazón de Jesús, venga tu reino); esta inscripción desapareció en algún momento entre el incendio de 1930 y el restablecimiento del culto en 1937.
miniatura|Monumento al Sagrado Corazón de Jesús.
La parte superior de la fachada es el monumento del Sagrado Corazón de Jesús coronado por su estatua de 7,75 m de altura y 32 toneladas, cuya cabeza se eleva 49,5 m sobre la calle, esculpida en diecinueve bloques mármol de Carrara. (Una medición del año 2024 reduce la estatua a 7,48 m a la vez que eleva el total del edificio a 49,56 m). En esa estatua Jesucristo señala con una mano al corazón mientras con la otra bendice a la ciudad. Está colocada sobre un gran cuerpo o pedestal cuadrangular sostenido por doce columnas a las que se atribuye el simbolismo de los Apóstoles, que son a su vez fundamento inmediato de la Iglesia según el texto de Ef 2,20 «Estáis edificados sobre el cimientos de los apóstoles y profetas, y el mismo Cristo Jesús es la piedra angular».
Lo primero que se divisa del templo es la estatua del Sagrado Corazón, en su momento el segundo en tamaño de España tras el del Cerro de los Ángeles, que lo corona y da fundamento a todo el edificio recordando el texto de 1 Cor 3,11 «Nadie puede poner otro cimiento fuera del ya puesto, que es Jesucristo». Esta imagen destaca y ha sido puesta para destacar, incluso sigue siendo visible desde diversos puntos de Gijón y lo era mucho más cuando se construyó la iglesia y los edificios de la ciudad eran mucho más bajos que en la actualidad. Inicialmente se iluminaba de noche mediante un proyector situado en la torreta del Colegio de la Inmaculada, a más de 850 metros. Esta imagen ha sido denominada muchas veces como «El Santón» por su gran tamaño y hace que a veces se mencione al templo como «Iglesia del Santo».
El simbolismo de esa parte superior de la fachada se refuerza con la inscripción al pie de la imagen del Sagrado Corazón, en los cuatro lados del entablamiento, en letras de bronce, «CHRISTUS VINCIT REGNAT IMPERAT». Esta inscripción venía a ser la respuesta al ruego de la inscripción, ya mencionada y actualmente desaparecida, situada algo más abajo «COR IESV ADVENIAT REGNVM TVVM». En conjunto ambas inscripciones hablaban del reinado de Cristo sobre los hombres y tenían un carácter programático en cuanto al propósito del templo.
Todas las estatuas de la fachada, Sagrado Corazón y seis santos, fueron obra del escultor bilbaíno Serafín Basterra Eguiluz.
Decoración pictórica
miniatura|Heinrich Immenkamp
miniatura|Wilhelm Immenkamp
Todo el interior del templo fue decorado con pinturas por los hermanos bávaros Wilhelm y Heinrich Immenkamp, si bien la única firma que aparece visible actualmente, en la escena del triunfo de los justos, es «W. IMMENKAMP». Tardaron casi dos años en la ejecución de las pinturas, utilizando temples y óleo, tras examen del templo y elaboración de bocetos. Se conserva toda lo sustantivo de su obra salvo los cuadros del Viacrucis, que quedaron destruidos totalmente en el incendio de 1930.
Entre la decoración pictórica hay desde motivos geométricos hasta la grandiosa escena del triunfo de los justos en el Juicio Final, que cubre los ciento veinte metros cuadrados del ábside.
La principal decoración de las paredes laterales son cenefas florales repetitivas, destacando los medallones de las enjutas de los arcos formeros bajos.
miniatura|Coro y parte trasera de la Basílica.
Pinturas del techo
Las pinturas del techo, las cuatro bóvedas y el ábside, junto con las inscripciones del intradós de los arcos, decorados con volúmenes florales, siguen una progresión doctrinal, responden a un programa religioso con intención doctrinal y catequética. Expresan el camino de salvación del cristiano en el seno de la Iglesia a través del ejercicio de las virtudes y la práctica de los sacramentos, en especial Eucaristía, que culmina en el triunfo final: la resurrección de los justos. Las cuatro bóvedas también simbolizan cada una de las cuatro partes en que, de ordinario, están distribuidos los catecismos católicos.
La primera bóveda representa la fe, por la que se entra en el seno de la Iglesia, y está dominada por el tono rojo. Se representa la fachada de San Pedro del Vaticano como centro de las irradiaciones de la fe. Un ángel señala esa irradiación mientras que otro ángel aparece en actitud sumisa representando la aceptación de la Iglesia a la revelación divina. Los cuatro evangelistas, autores de los libros culminantes de la revelación, aparecen representados en medallones bajo la fachada. A los lados hay dos escudos representativos de la jerarquía sagrada. La pintura de esta primera bóveda está muy dañada por el incendio de 1930 ya que una hoguera y el incendio del coro se formaron bajo esta bóveda.
Tras la primera bóveda, en el arco se halla la inscripción «CREDERE OPORTET ACCEDENTEM AD DEVM» (quien se acerca a Dios tiene que creer Hb 11,6). Refuerza el simbolismo de la bóveda precedente sobre la fe como entrada en la Iglesia.
miniatura|2.ª, 3.ª y 4.ª bóvedas.