miniaturadeimagen|Ejemplo típico de una gran cola (fila) de personas quienes aguardan su turno para poder adquirir productos de primera necesidad, en este caso, en Barquisimeto, Lara. La escasez en Venezuela es un fenómeno que ha afectado a la economía venezolana desde la década de 2010 durante la Revolución bolivariana, y que ha estado generado una denunciada crisis humanitaria en Venezuela. Esta situación se da en productos con precios regulados por el gobierno de Venezuela. En estados fronterizos, como Táchira y Zulia, la problemática se agrava aún más debido a la facilidad de llevar mercancía con precio artificialmente bajo, debido al control de precios, desde Venezuela hacia Colombia como contrabando.
La administración de Maduro ha negado la magnitud de la crisis; y ha rechazado la ayuda humanitaria de Amnistía Internacional, las Naciones Unidas, y otros grupos a medida que las condiciones han empeorado. Las Naciones Unidas y la Organización de Estados Americanos han declarado que la escasez ha resultado en muertes innecesarias en Venezuela y han instado al gobierno a aceptar ayuda humanitaria. Aunque The New York Times sostiene que la administración de Maduro y su irresponsabilidad económica han causado directamente la falta de alimentos, Maduro ha declarado que el país está bien en términos de acceso a alimentos.
Hay escasez de leche, carne, café, arroz, aceite, harina precocida, mantequilla, papel higiénico, productos de primera necesidad (papel higiénico, pasta dental y otros productos de aseo personal), medicinas (para tratar el cáncer entre otros), gasolina, e inclusive otros como prótesis mamarias. Para enero de 2017, la escasez de medicamentos alcanzó el 85%, según la Federación Farmacéutica de Venezuela. Las largas horas de espera se han vuelto comunes y aquellos que esperan no siempre reciben atención. Algunos venezolanos han recurrido a comer frutas silvestres y basura.
El 9 de febrero de 2018, un grupo de Procedimientos Especiales de las Naciones Unidas y los Relatores Especiales sobre alimentación, salud, vivienda adecuada y extrema pobreza emitieron una declaración conjunta sobre Venezuela, declarando que gran parte de su población está pasando hambre y careciendo de lo esencial en una situación que creen no terminará.
Antecedentes 370px|derecha|miniaturadeimagen|Gráfico que muestra la escasez de alimentos en Venezuela.
Venezuela desde 2005 enfrentó un tipo de escasez ocasional, cuando el Banco Central de Venezuela reportó un 5 % de los artículos no disponibles. En enero de 2008, se reportó una escasez del 24,7 % de productos en Venezuela, registrando una tendencia al alza en la escasez de bienes hasta mayo de 2008, cuando se registró una escasez de 16,3 % en los establecimientos. Sin embargo, la escasez volvió a aumentar en enero de 2012 a casi la misma velocidad que el 2008. Las tasas de escasez siguieron aumentando y alcanzaron un nuevo máximo histórico de 28 % en febrero de 2014. El gobierno de Venezuela ha dejado de informar los datos de escasez desde entonces cuando la tasa se situó en 28 %.
Escasez de gasolina
miniaturadeimagen|Cola de gasolina en el km. 35 de la Carretera Panamericana del Estado Miranda Debido a la crisis económica que vive el país, la corrupción del sector petrolero e instalaciones obsoletas, el suministro de gasolina se ha visto mermado en gran parte del país durante la pandemia del COVID-19. El gobierno nacional ha dispuesto un racionamiento estricto en donde solo pueden surtir gasolina el personal médico y militar, empresas de transporte de alimentos o personas que porten un salvoconducto oficial. Diferentes reportes han indicado que el control por parte de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) de las estaciones de servicio ha tenido como consecuencia la extorsión generalizada en dólares para surtir gasolina. Luis Vicente León de Datanálisis prevé una escasez aguda de alimentos debido al desabastecimiento de gasolina en el país.
Respuesta del gobierno
Durante los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro, se ha atribuido la raíz de dicha escasez, en primer lugar, a un aumento en el consumo, debido al alza del poder adquisitivo del venezolano, que no puede ser rápidamente satisfecho por la producción, y, en segundo lugar, al acaparamiento y el contrabando. Alejandro Fleming, quien fue ministro de comercio de 2013 a 2014, atribuyó la raíz del problema a empresas "parasitarias no productivas", que supuestamente usan las divisas del estado para captar capital en lugar de dedicarse a surtir de alimentos a la población.
El presidente del Instituto Nacional de Estadística (INE), Elías Eljuri, sugirió que las carencias en el país se debían al patrón de consumo de la creciente población, comentando que "el 95 % de la gente come tres o más comidas al día" al hacer referencia a una encuesta nacional. Sin embargo, pese a que desde 1998 se ha evidenciado un incremento poblacional sustancial, los datos proporcionados por el INE han señalado que en 2013 el consumo de alimentos de los venezolanos disminuyó en comparación con años anteriores. De acuerdo a cifras del Banco Central de Venezuela (BCV), los precios de los alimentos han incrementado un 76,2 % entre mayo de 2013 y mayo de 2014, y según Salomón Centeno, economista y profesor universitario, se estima que basado en estas estadísticas la inflación anual de alimentos estaría por encima del 100 %. El BCV también registró un déficit del 26,9 % de mercancías en marzo de 2014.
Sin embargo, según diversos analistas, este fenómeno ha sido el resultado de políticas de un alto corte controlador, impulsadas por el gobierno venezolano desde 2003, durante la gestión de Hugo Chávez, como el control de precios, el control de cambio, la inamovilidad laboral, las expropiaciones, y otras medidas socioeconómicas que habrían debilitado al sector productivo del país. Estas políticas fueron continuadas por el presidente Maduro dando lugar a una mayor escasez, quien, pese a las observaciones hechas por diversos sectores, ha llegado a culpar a la CIA por esta situación. 250px|miniaturadeimagen|derecha|Estantes vacíos en una tienda debido a la escasez.
A su vez, el economista Asdrúbal Oliveros de la consultora venezolana Ecoanalítica, y el economista Francisco Rodríguez, del Bank of America Corporation, creen que la escasez en Venezuela es el resultado de varios elementos, como el exceso de confianza en las importaciones, la falta de producción, el control de precios, y otras políticas gubernamentales. Al mismo tiempo, los productores venezolanos afirman también que la falta de dólares y los estrictos controles de precios hacen que sea difícil importar bienes no producidos en Venezuela, lo que atenúa aún más la falta de oferta debida a la merma del sector productivo. Esta problemática se ha traducido en una fuerte inflación debida a la alta demanda de bienes, que al mismo tiempo se refleja en la sobrevaluación del bolívar con respecto al dólar ofertado por el Centro Nacional de Comercio Exterior (CENCOEX) a través de la tasa de 6.30Bs./USD. Sobre este sentido, en un artículo de Reuters, esta agencia ha señalado que al convertir el precio de los productos afectados por la inflación de bolívares a dólares (a tasa de 6.30Bs./USD) se dan casos en los que un kilo de zanahorias se oferta a 19,05 dólares, 36 paquetes de lápices de colores a partir de $ 115, un par de pantalones de mezclilla a $ 793, o un par de zapatos para correr a $ 1.198. Dicha situación de sobrevaluación monetaria ha generado el surgimiento de un mercado paralelo de divisas estadounidenses, que para septiembre de 2014 llegó a situarse a una tasa de 100 Bs/USD
A finales de 2013, los productos llegaron a ser tan escasos que casi una cuarta parte de estos no estaban en los anaqueles. La escasez se manifiesta en productos básicos como alimentos, papel higiénico, leche, harina, así como artículos médicos y piezas de automóviles. Debido a la escasez de papel higiénico, el gobierno venezolano ocupó la fábrica de MANPA para comprobar las operaciones y prevenir la presunta "desviación de la distribución" del producto, así como una "gestión ilegal" del mismo. El diario El Tiempo informó que algunos bienes en tiendas venezolanas tenían una prima de 114 % a 425 % mediante negociaciones "bajo la mesa" entre el gobierno venezolano y los comerciantes. Al mismo tiempo, algunas fuentes han llegado a señalar que, debido a la situación de escasez, ciertos venezolanos han llegado a recurrir a sus familiares en el exterior para poder adquirir alimentos y productos de higiene a través de diferentes servicios de envío.
A mediados de 2014 Caracas sufrió una importante escasez y racionamiento de agua, debido a lo que los críticos denominaron "mala planificación" por parte del gobierno venezolano. El presidente Nicolás Maduro afirmó que la escasez de agua era debida al calentamiento global y al fenómeno de El Niño.
Se ha reportado que algunas personas han sido apresadas, por el gobierno nacional, por tomar fotografías a filas de personas de supermercados con su teléfono celular.Venezuela: Imputan a 11 personas por tomar fotos a las colas
Contrabando
En una entrevista con el presidente Maduro por The Guardian, se observó que una "proporción significativa" de productos básicos subvencionados que escasean estaban siendo introducidos de contrabando en Colombia y se vendían a precios mucho más elevados.
El gobierno venezolano afirma que alrededor del 40 % de los productos básicos que subvenciona para el mercado interno se introducen de contrabando fuera del país, a los países vecinos, como Colombia, donde se venden a precios mucho más altos. Schaefer Muñoz afirma que de lo que importa y subvenciona el gobierno de Venezuela sólo el 10 % sale del país como consecuencia del contrabando.
Efectos derecha|Contrabando de gasolina en el río Limón, Estado Zulia|miniaturadeimagen
Varios productos son mucho más baratos en Venezuela que en Colombia, Brasil y otros países limítrofes, debido al control de precios impuesto por el gobierno venezolano en un intento de detener la inflación.El Universal.Controles de precios fracasaron en la contención de la inflación Esta situación ha desatado un fenómeno de contrabando, casi masivo, de productos hacia países fronterizos, y hacia la economía informal como una manera de burlar los controles de precios.
Son frecuentes las filas de personas que quieren comprar productos básicos en supermercados y otros negocios, y hasta los mismos usuarios del supermercado se escriben con tinta verde en sus manos números que indican su orden de llegada para evitar discusiones en la fila. Inclusive, ciertos establecimientos han decidido controlar la venta de productos por cliente, para evitar las compras masivas de presuntos contrabandistas.
El Banco Central de Venezuela (BCV) publica mensualmente el grado de escasez en diversas ciudades del país. En marzo de 2014, las cifras del BCV indicaban que había casi un 30 % de escasez.
Esta situación ha llevado al gobierno venezolano a impulsar medidas como el "Sistema Biométrico de Abastecimiento", tildado por medios como The Wall Street Journal como una forma de racionamiento.
Saqueos
En 2015, la creciente frustración debido a la escasez y horas de espera en largas filas para adquirir productos condujo a saqueos en diferentes zonas de Venezuela. De acuerdo con el Observatorio Venezolano de conflicto social, cientos de situaciones que involucran saqueos e intentos de robo se produjeron en el país en la primera mitad del año. Se indica igualmente que la ola de saqueos no era una situación reciente, pero desde 2015 ha ido en aumento a lo largo del año. Los saqueadores muestran signos de "desesperación y malestar" porque están "frustrados por la incapacidad para encontrar artículos de primera necesidad".