Quilaco es una comuna chilena de la zona central de Chile, ubicada en la Región del Biobío, al sur de Santa Bárbara, y en la ribera sur del río Biobío. Fue fundada el 13 de diciembre de 1760, en el reducto del lonco Mallacán, vecino de Pichipillán y Coñuepán.
Toponimia Hay dos teorías:
El nombre puede provenir de la descripción en mapudungun de la unión de tres ríos (Quila tres; ko aguas) Está rodeada de tres ríos, Biobío, Quilmes y Lirquen.
Otra acepción es küḻa ( Quila Chusquea quila) .) y Ko Agua. Agua de Quila.Nuestras machi, lawetujo, los sanadores mapuche para hacer sus remedios para sanar al kutran, no buscaban el agua en cualquier lugar, eran sitios especiales, sagrados y resguardados, como los külako, los püilyisruka, de las vertientes más escondidas y limpias. Estos lugares ya casi no existen, si bien encontramos külako, pero sus aguas están contaminadas y sin newen, lasvertientes se han secado, “el agua se ha escondido, y también los espíritus han huido”, dicen en las comunidades, porque para el pastoreo, la producción de huertas y el ahuyentar a zorros y pumas se ha limpiado a tala rasa todas lasquebradas, donde era el curso natural de mucha agua.
Quilaco era un lugar identificado con muchas fuentes de agua que servía para sanar el kutran de los mapuches.En 2006, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estableció los principios para alcanzar salud, relaciones armoniosas y seguridad en la población. En este sentido, se deben considerar tres aspectos fundamentales para vivir y coexistir armónicamente: físico, psicológico y social.
La sociedad percibe la enfermedad como un hecho biológico desvinculado del entorno socioambiental y, para combatirla, promueve el uso de medicamentos de acción inmediata. En la cosmovisión mapuche, en cambio, existe una noción diferente: la espiritualidad del che (persona) y el itro fill mogen (biodiversidad) son elementos determinantes del kütran (enfermedad o desequilibrio espiritual), el cual se extiende a la familia y la comunidad.
Inicialmente, el kütran se manifiesta en re kütran, enfermedad causada por variables biológicas, como la gripe, y en mapu kütran, enfermedad sin causa aparente y de complejo diagnóstico, provocada por transgredir la naturaleza. Esta última surge cuando no existe respeto hacia el ambiente -espacios culturales como el menoko (fuente de agua natural), lawen (hierbas medicinales) o lugares de alto newen (energía)- y cuando éste es transgredido por contaminación o extracción indiscriminada sin permiso del ngen (espíritu guardián).1
El kütran corresponde al desequilibrio existente entre la persona y su ambiente. Se manifiesta en el quiebre de las relaciones sociales mediante odio, miedo o mentira.2 Estos aspectos se contagian a la comunidad y al ambiente hasta causar escasez de alimentos, enfermedad del ganado o las personas y desaparición de lawen.
Los mapuches destacan por respetar la naturaleza procurando no quebrantar el equilibrio.3 Este respeto promueve küme mogen (buen vivir), concepto que, en salud, considera un estado de relación horizontal hombre-naturaleza: el che es un complemento para el desarrollo armónico de ésta, donde la obtención de lo justo es clave para lograr salud. Esta situación resulta contraria al modelo actual de consumo y extracción, precursor de kütran.
El proceso terapéutico mapuche intenta restablecer el equilibrio,3 lo cual se contrapone con las políticas de salud vigentes, que principalmente focalizan sus esfuerzos en función de indicadores de cobertura. De esta forma, hasta que los encargados de generar políticas en salud no consideren la cosmovisión indígena, se mantendrá un estado de “pobreza”,4 efecto que no sólo se asocia con lo social, sino también con lo ambiental y lo espiritual. Era un lugar sacralizado.
La quila (chusquea quila) es una planta provista de cañas ramificadas que nacen del suelo en forma oblicua, que puede alcanzar hasta 10 metros de altura con culmos (tramos) de hasta 2 metros de diámetro. “Las flores se agrupan en panículas, inflorescencias de 15 centímetros de longitud. Florecen después de un cierto número de años, después de la floración y fructificación las matas se secan”.
Historia Historia precolombina Lo que hoy en día se conoce como el valle de Santa Bárbara cuenta con una ancestralidad que desconcierta principalmente a las generaciones que aprendieron de la historia de España en Chile, pero se desconoce el gran legado ancestral de nuestras culturas prehispánicas. Fue así que tras relatos que por siglos mantuvieron los vecinos de los sectores de Los Boldos, Los Notros, Lo Nieve, San Lorenzo, Corcovado, entre otros, se logró evidenciar que en estos sectores la presencia de asentamientos prehispánicos tales como el complejo Pitrén y Vergel. Estos últimos, fueron investigados por la Universidad de Concepción, la que ratificó en 2013 estos hallazgos que por el minuto es el asentamiento más antiguo que existe en lo que denominaban los pehuenches Valle de Nelkewe.
Complejo Pitrén y Vergel
Distintos grupos prehispánicos habitaron la zona centro-sur de Chile y compartieron técnicas y diseños cerámicos, además de formas similares de enterrar a sus muertos. A este estilo alfarero y patrón funerario, los arqueólogos denominaron Complejo Cultural Pitrén. En la zona lacustre esta tipología se data hacia el 100 a.C., mientras que en el valle del Cautín, la costa y los sectores insulares, las fechas más tempranas se registran desde el 300 d.C., aproximadamente.
Estos grupos habitaban en pequeños espacios que despejaban en el interior de los bosques, donde emplazaban sus viviendas y cultivaban la tierra. No es claro que los grupos Pitrén se hayan establecido permanentemente en un lugar. Más bien, parecen haber tenido un modo de vida sedentario sobre una base estacional. Con ello se alude a la presencia de grupos humanos con sistemas sociales y contextos materiales distintivos y posibles de identificar en una determinada área. El nombre proviene del topónimo Pitrén, localidad cercana al lago Calafquén, lugar en el que se encontraron los primeros artefactos cerámicos. Dado que no existe registro de su lengua, se desconoce cómo se autodenominaban, y si se trataba de un mismo grupo étnico o de distintos que compartían elementos culturales comunes. En la zona, el estilo cerámico denominado Pitrén abarcó desde el río Huequecura, Biobío, y Duqueco al lago Llanquihue, y desde la Isla Mocha a la provincia de Neuquén, en Argentina. Se sabe que estas poblaciones mantenían un vínculo con las poblaciones trasandinas, que tenían una cerámica muy similar. No obstante, Pitrén parece tener más cercanía cultural con ciertos grupos de la zona central de Chile. Es casi seguro que las poblaciones Pitrén más tardías mantuvieron relaciones con la cultura El Vergel y con otras poblaciones proto-mapuches del área que finalmente les sucedieron en la ocupación del espacio regional. Estas bandas de cazadores-recolectores se habrían trasladado estacionalmente para explotar recursos silvestres, en tanto algunos grupos más hortícolas, mediante técnicas como "tala y roce", habrían ocupado las distintas áreas de la región centro-sur de Chile y andina oriental. Su alfarería es la más antigua de la región y en la mayor parte de los casos sigue algunas tendencias estilísticas de las primeras cerámicas del Cono Sur de América: superficies principalmente monocromas, preferencia por los tonos oscuros y énfasis en las decoraciones modeladas. Esta alfarería exhibe gran variedad de formas, que van desde las sencillas botellas globulares a otras más elaboradas, especialmente los jarros con formas de animales, de calabazas o de seres humanos. Ocurren también las primeras vasijas asimétricas, conocidas como Ketru Metawe o «Jarro Pato», que todavía se encuentran en uso en los grupos mapuche y que poseen un fuerte simbolismo relacionado con la mujer casada. Se supone que estos grupos tuvieron una desarrollada artesanía en madera. El pueblo mapuche y pehuenche consideran a estos primeros ceramistas como sus ancestros. Las formas de entierro en los cementerios de los antecesores mapuches fueron diversas: en canoas o en troncos ahuecados, en cistas de piedra, inhumaciones directas en la tierra y en urnas funerarias de cerámica; esta última fue la modalidad de inhumación más común de la cultura El Vergel, entre el Bío Bío y el Toltén. A veces, coexisten enterratorios en urnas y en canoas en un mismo cementerio. En las tumbas de la más antigua cultura Pitrén, se disponen como ofrendas vasijas cerámicas, predominando los jarros simétricos y asimétricos con engobe negro o con decoración negativa de motivos geométricos o fitomorfos. En los entierros de El Vergel, se acompañan las urnas funerarias con jarros de cerámica pintados con motivos rojos sobre una superficie blanca, un tipo de decoración que después se populariza en el llamado Estilo Valdivia que se desarrolla en la época colonial-hispana, junto con adornos de plata y cobre, herramientas de labores cotidianas y elementos de uso ecuestre. miniaturadeimagen|226x226px|Complejo Pitren y Vergel El Vergel aparece entre el 1100 d. C. y 1500 d. C., entre Los Notros, comuna de Santa Bárbara, Angol y la Zona de Huillío, inmediatamente al sur de Toltén. A esta nueva forma cultural se la reconoce como complejo Vergel, el cual se establece en ese territorio sobre la forma cultural del Pitrén; lo que se manifiesta claramente en los contextos funerarios de carácter cerámico. Una particularidad de este Complejo datado entre el 1000 y el 1300 de nuestra era, es que divide en dos fases de acuerdo a su alfarería. Una fase más temprana con alfarería monocroma y una más tardía, bi o tricroma ( rojo, blanco y negro). En El Vergel bícromo se reconocen jarros asimétricos, urnas y jarros simétricos y comparten características de formas y estilos con Pitrén, además de pipas de piedra y cerámica, instrumentos musicales (pitos), piedras horadadas, hachas votivas o cetros de mando y abundantes manos y morteros de piedra. También se encontraron jarros cuencos, y algunas botellas bícromas en rojo oscuro o negro sobre blanco, con chevrones en bandas y diseños geométricos.
Respecto de la relación de Pitrén con el Complejo Vergel, se superpone sobre las formas Pitrén una propuesta cultural diferente, la que, al menos en su alfarería, sigue un curso semejante al que se puede apreciar entre los pueblos alfareros de más al norte y que ha sido denominada como "el Vergel", por haber sido encontrada en un predio agrícola de ese nombre, a pocos kilómetros de dicha ciudad. El complejo El Vergel basaba su productividad en lo agrícola y las condiciones ecológicas y climáticas que brindaba el sector oriental, y se plantea sostenidamente que el complejo Pitrén basaba su economía en la recolección, esta vez asociada al consumo del piñón, papa, quinoa y maíz. Desde el el área tiene presencia mapuche.
Conquista de Chile
La Conquista de Chile es un período en que convencionalmente se divide la historia de Chile. Comprende desde la llegada de Pedro de Valdivia a Chile en 1540 hasta la muerte de Martín García Óñez de Loyola en 1598 tras la batalla de Curalaba entre españoles y mapuches.
Tras el éxito inicial de la conquista española en la zona de los valles transversales y la fundación de Santiago 1541 , los conquistadores se enfrentaron la resistencia indígena en distintas rebeliones que dan inicio a la llamada guerra de Arauco. La derrota española en Curalaba y la destrucción de las siete ciudades entre el Biobío y Chacao condujo a una relativa estabilización de dos fronteras de guerra y el inicio del periodo denominado "la Colonia".