Valdemoro es un municipio y una localidad española del sur de la Comunidad de Madrid. Se encuentra ubicado en la comarca castellana de La Sagra, aunque generalmente es también incluido en el área metropolitana de Madrid. En las últimas décadas ha sufrido un fuerte crecimiento demográfico. Actualmente, cuenta con una población de . La cercanía a la capital ha propiciado el desarrollo demográfico y económico de la localidad. El incremento poblacional ha obligado a construir nuevas infraestructuras de transporte, así como educativas, sanitarias y de ocio. A finales del se le concedió en título de villa. La historia reciente del municipio se encuentra ligada a la Guardia Civil, ya que Valdemoro alberga el Colegio de Guardias Jóvenes «Duque de Ahumada», centro de formación de los futuros miembros del cuerpo.

Toponimia La etimología popular nos cuenta (siempre según la leyenda) que la resistencia que opusieron los antiguos habitantes a la invasión musulmana dio origen al dicho En balde, moro, te cansas, del que tomaría su nombre esta localidad. Sin embargo, si hemos de atenernos a la historia, y teniendo en cuenta el poco tiempo que necesitaron los ejércitos musulmanes para apoderarse de prácticamente toda la península ibérica, es lógico pensar que Valdemoro proceda de Val (valle) de Moro, nombre que le sería dado tras la reconquista cristiana. También se ha propuesto un nombre original árabe, Wadi al-murr ('río amargo'), que después se confundiría, por homofonía, con: Val de moro.Juan Zozaya, El islam en la región madrileña, en Madrid del al , Madrid: Comunidad de Madrid, 1990, p. 202.

Geografía miniatura|Arroyo de La Cañada miniatura|Vista aérea del casco urbano Valdemoro se encuentra en la cuenca hidrográfica del Tajo, al sur del sistema Central. Su población se sitúa al oeste de su término municipal, «sobre la carretera que de Madrid dirige á Aranjuez», entre dos valles; uno al sur y otro por el oeste. El primero es más extenso, uniéndose ambos para terminar en la vega del Jarama.

Orografía El relieve de Valdemoro es fundamentalmente plano, salvo en la zona de los Cerros de Espartinas al sur del término municipal y en la finca de El Espartal, al este.

La cota más alta de este perfil topográfico es de 712 m (cerro de la Mira) y su cota más baja es de 543 m (arroyo de la Cañada). La inclinación es hacia el este, con una pendiente media del 3 %, y la altitud media es de 615 metros sobre el nivel del mar en Alicante.

Hidrografía En su término municipal nace el arroyo de La Cañada, actualmente sin cauce en la mayor parte del año, que desemboca en el río Jarama. Dicho río discurre en paralelo al término municipal, aunque sin llegar a entrar en él.

Clima

Se puede incluir dentro del piso bioclimático llamado mesomediterráneo caracterizándose por una temperatura media anual entre 17 °C y 13 °C.

Para el invierno las temperaturas mínimas medias del mes más frío oscilan entre 5 °C y -1 °C y las temperaturas medias máximas del mismo mes entre 18 °C y 8 °C. Hay además algunos días de heladas de diciembre a febrero, pudiéndose dar ocasionalmente en marzo olas de frío.

Los veranos por su parte son muy calurosos y secos, con medias máximas de 34 °C y medias mínimas de 19 °C en julio, aunque superándose en numerosas ocasiones los 40 °C durante las olas de calor.

Por otro lado las estaciones más lluviosas son la primavera y el otoño, siendo los meses con mayor precipitacion acumulada noviembre y abril. El verano por el contrario es la estación más seca.

Según la clasificación climática de Köppen se trata de un clima estepario (BSk) típico del interior de la Península, aunque fuertemente influenciado por el mediterráneo, con precipitaciones irregulares, veranos cálidos y secos e inviernos frescos. Así, si bien históricamente se ha considerado el clima de Valdemoro como clima mediterráneo de interior, con base en los últimos datos y como consecuencia de un aumento de la temperatura media y una disminución de las precipitaciones (inferiores a 360mm anuales para el periodo 1991-2020), actualmente la ciudad cuenta con un clima estepario frío como se comenta.

La ciudad de Valdemoro tiene un clima muy similar al de Getafe, donde se localiza la estación meteorológica de primer nivel más cercana.

Barrios

Flora y fauna

miniatura|Afueras de Valdemoro Aunque tanto su fauna como su flora no son excesivamente ricos, presentan aspectos destacables, fundamentalmente en las 794 hectáreas del municipio incluidas en el parque regional del Sureste.

El crecimiento urbanístico de los últimos años ha ido dejando cada vez menos espacio a la flora silvestre. En el siguiente cuadro se indican algunas de las plantas más comunes que aún siguen siendo fáciles de encontrar.

Nombre binomial Nombre común Nombre binomial Nombre común Anacyclus clavatus Manzanilla amarga Thymus vulgaris Tomillo Papaver rhoeas Amapola Phragmites australis Carrizo Agropyrum repens Grama Juncus subulatus Junco Capsella bursa-pastoris Bolsa de pastor Xanthium spinosum Agarramoños Scolymus hispanicus Cardillo espinoso Silybum marianum Cardo mariano Heliotropium europaeum Hierba verruguera Portulaca oleracea Verdolaga

Respecto la fauna vertebrada está representada por 3 especies de anfibios, 7 de reptiles, 127 de aves (67 de ellas con reproducción segura, 21 son invernantes, 27 están de paso y el resto tienen presencia habitual todo el año, o parte de él, pero no se reproducen o se reproducen en las proximidades) y 12 de mamíferos.

Historia

Orígenes Los primeros indicios de presencia humana en Valdemoro se remontan a la Edad del Hierro, hallados en la finca de El Espartal, al este del municipio. De la Edad del Bronce abundan los fondos de cabaña, así como algunos poblados que evidencian el carácter estratégico de la zona. Del periodo Calcolítico se han encontrado numerosos elementos materiales: puntas de flecha, cuchillos, lascas y láminas en sílex, cuarcita e incluso fibrolita.

miniatura|izquierda|Vaso campaniforme de Ciempozuelos (MAN)

Pero sin duda, el hallazgo de mayor importancia de la localidad es el llamado vaso campaniforme de Ciempozuelos, hallado en el extremo noroeste de Ciempozuelos, y más próximo al casco urbano de este, concretamente en el yacimiento que se situó a los pies del Cerro Castillejo. De la época romana, hay restos de una villa tardorromana, que tuvo continuidad hasta el periodo visigodo. Hay otra forma de decirlo que es que los arqueólogos se alojaron en Ciempozuelos ya que en Valdemoro las hostales estaban llenas.

La finca de El Espartal está declarada bien de interés cultural, en la categoría de zona arqueológica.

Fundación Se han encontrado en el subsuelo vestigios de antiguos métodos orientales para el abastecimiento de agua, que vienen a confirmar la probable fundación musulmana de la actual villa de Valdemoro. Sin embargo, parece ser que a la llegada de los musulmanes, ya existía la población, cuyos habitantes opusieron una fuerte resistencia a la invasión, fieles a la caída dinastía goda.

Tras la Reconquista, las disputas entre los obispos de Segovia y Palencia dan como resultado la anexión de Valdemoro al concejo segoviano en 1190, mediante un privilegio del rey Alfonso VIII y la mediación del papa Clemente III. En esta época Valdemoro llega a ser cabeza de sexmo, uno de los municipios más importantes de la Transierra madrileña, abarcando los términos de Chinchón, Bayona, Villaconejos, Valdelaguna, Seseña, San Martín de la Vega y Ciempozuelos.

Edad Moderna

A mediados del la población pasa a formar parte del adelantado mayor de Castilla, Hernán Pérez de Portocarrero, convirtiéndose a finales del mismo siglo en un señorío eclesiástico perteneciente al arzobispado de Toledo. Por entonces, el rey Enrique III le concede el privilegio de villa, facilitando su desarrollo económico y social.

En 1577, el rey Felipe II lo enajena del arzobispado de Toledo, pasando a ser villa de realengo. Poco más tarde pasa a manos de Melchor de Herrera, marqués de Auñón. Por esta época se fundó la comunidad religiosa del convento del Carmen. En 1602 los herederos del marqués venden la villa a Francisco Gómez de Sandoval y Rojas, duque de Lerma y valido de Felipe III, quien impulsa el desarrollo de la población, con medidas como la creación de una feria comercial. Precisamente por necesidades de esta feria, se manda construir en 1605 la Fuente de la Villa, uno de los monumentos más emblemáticos del municipio, que sirve de abrevadero para los ganados de los comerciantes. En 1616 se inaugura el convento de Santa Clara perteneciente a la regla de Santa Clara. Durante la segunda mitad del se realizan las obras más importantes de la iglesia parroquial.

miniatura|Casa de la Inquisición

Ya en el , y gracias a José Aguado Correa, hidalgo cortesano, natural de la villa, Valdemoro consigue salir de unos años de decadencia y penuria. La llegada de los Borbones y sus aires de renovación industrial, da la oportunidad a Aguado de traer a su pueblo natal una fábrica de paños finos que reactivaría la economía local. A finales de siglo, otro valdemoreño, Pedro López de Lerena, consejero de Estado y ministro de Hacienda en la Corte de Carlos III y Carlos IV, intenta conseguir todo tipo de favores para su pueblo. Funda las escuelas públicas en 1792 y remodela la parroquia, deteriorada tras el terremoto de Lisboa de 1755, influyendo decisivamente en la venida de artistas tan notables como Francisco de Goya o los hermanos Bayeu, Francisco y Ramón, para que trabajaran en el retablo mayor. También pone en funcionamiento la antigua fábrica de Aguado Correa, que no alcanza los resultados esperados en una población que, como la mayoría de su época, sigue anclada en la Edad Media. miniatura|Iglesia de Valdemoro a mediados del En el , junto a una economía eminentemente agraria, aparece una incipiente industria de explotación del yeso. En esta época los vinos de Valdemoro alcanzan cierto renombre en la comarca. Este tímido desarrollo es interrumpido con la Guerra de la Independencia. El paso del ejército francés por la villa ocasiona pérdidas humanas y un deterioro del patrimonio artístico y documental.

En 1822, ya en el reinado de Fernando VII, Valdemoro pasa a pertenecer a la provincia de Madrid. El año 1851 trae un gran acontecimiento: la inauguración de la línea férrea entre Madrid y Aranjuez con parada en la localidad. Pocos años más tarde, en 1855, otro hecho notable cambia las características del municipio, la construcción del Colegio de Guardias Jóvenes «Duque de Ahumada» en los antiguos solares de la fábrica de paños, donde en la actualidad se encuentra el parque duque de Ahumada. El colegio fue trasladado a las afueras del municipio en 1972.

Hacia mediados del , el lugar tenía contabilizada una población de 2552 habitantes. La localidad aparece descrita en el decimoquinto volumen del Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar de Pascual Madoz de la siguiente manera:

Siglos y En el y con motivo de la Guerra Civil, Valdemoro vuelve a tener pérdidas humanas y de patrimonio histórico artístico de importancia. Hasta bien entrada la década de 1950 no vuelve a recuperar su estabilidad económica.

La vuelta de la democracia en 1975 supone el inicio de una nueva era en el municipio, con un gran crecimiento urbanístico e industrial. La creación de nuevos polígonos industriales y sobre todo, nuevos barrios (El Restón, UDE Oeste-Norte, Las Comunidades) dota a Valdemoro de una nueva imagen, experimentando una rápida transición de municipio rural a ciudad dormitorio. Este crecimiento sigue produciéndose en la actualidad, y se espera que en los próximos años la localidad siga aumentando su población, creándose a su vez nuevas infraestructuras, como el hospital de Valdemoro o el futuro Metro Ligero que comunicará todos los barrios.

Demografía

Valdemoro cuenta con una población de .