El Palacio de Gobierno del Perú, llamado también Casa de Gobierno (denominación con la que se fechan los documentos oficiales) o Casa de Pizarro, es la sede principal del Poder Ejecutivo peruano y la residencia oficial del presidente del Perú ubicada en la ciudad capital.
Comprende un área construida de 19 208m². Se encuentra ubicado en la plaza Mayor del centro histórico de Lima, en la ribera izquierda del río Rímac.
En el mismo emplazamiento, han existido diferentes edificios que han cumplido con la misma función durante cerca de cinco siglos, desde que fuera ocupado en 1535 por el gobernador Francisco Pizarro. Antes, habría sido la residencia del curaca Taulichusco,Klarén, p. 39. delegado del gobierno inca en el Valle del Rímac. Durante la época del virreinato, fue conocido como Palacio del Virrey o Palacio Virreinal y fue la residencia de los cuarenta virreyes del Perú. Posteriormente, albergó a los libertadores José de San Martín y Simón Bolívar, y a la mayoría de presidentes de la etapa republicana, aunque algunos de los gobernantes y libertadores residieron constantemente en el Palacio de la Magdalena, ubicado en el distrito de Pueblo Libre.
El edificio actual, diseñado por el arquitecto Ricardo de Jaxa Malachowski en 1926, fue inaugurado en 1938, durante la segunda presidencia de Óscar R. Benavides. La fachada es de estilo neobarroco de inspiración francesa, mientras que la fachada lateral, que da a la calle Palacio y donde está la puerta de entrada, es de estilo neoplateresco.
En las instalaciones, trabajan unas doscientas personas. El ala izquierda del edificio (la que da a la calle Pescadería o cuadra 1 del jirón Carabaya) fue ocupada, hasta el segundo gobierno de Fernando Belaúnde Terry, por el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos del Perú. Actualmente, en esa sección se encuentra la sede de la Presidencia del Consejo de Ministros.
Historia Construcción miniatura|Retrato del marqués Francisco Pizarro, fundador de Lima y primer propietario del palacio. La casa de gobierno actual se levanta en el mismo solar que Francisco Pizarro reservó, al fundar, en la mañana del 18 de enero de 1535 y en tierras del curaca Taulichusco, la Ciudad de los Reyes, para que fuera su residencia y futura sede de la gobernación de Nueva Castilla. A lo largo de cuatrocientos setenta años, seis terremotos, cuatro saqueos y tres incendios destruyeron parcial o totalmente el edificio. Sin embargo, mantuvo a través de sus muchas reedificaciones la disposición y planta semejantes a las que Pizarro diseñó tras la fundación de Lima, que se llevaron a cabo en el lugar donde hoy se extiende la Plaza Mayor.
Así, según la costumbre española, se asignaron a la iglesia y al cabildo los solares más cercanos a la plaza, luego se procedió a repartir los solares entre los vecinos de la ciudad de Jauja, que fue fundada como la primera capital de estos territorios, y los demás conquistadores, habiéndose realizado la distribución de acuerdo con el plano de la ciudad, denominado Damero de Pizarro, delineado, en pergamino y después a cordel, por Nicolás de Ribera y Laredo, el capitán Diego de Agüero y el piloto Francisco Quintero, quienes la dividieron en ciento diecisiete manzanas, cada una con cuatro solares o terrenos que Francisco Pizarro asignó a sus hombres de acuerdo con la jerarquía que tenían.
Pizarro se adjudicó los cuatro solares que formaban la manzana ubicada al norte de la plaza, es decir toda la séptima manzana de la hilera contigua al río Rímac, donde existía una huaca del ídolo del valle y desde donde podía defenderse mejor de las asonadas y también de los mismos conquistadores ya embarcados en luchas internas. La casa del gobernador fue sencilla y sin ningún alarde de arquitectura. El marqués Pizarro era hombre de costumbres sobrias y no tuvo tiempo para emprender una obra suntuosa.
La edificación de la época fue de adobe y siguiendo los usos de Castilla: dos grandes patios y amplios espacios destinados a la tropa y caballerizas. Las cajas reales con los Quintos del Rey eran guardados bajo triple llave y el Ayuntamiento originalmente funcionó en la casa del gobernador Pizarro. Una amplia y tendida escalinata, paralela a lo que hoy es la calle Palacio, conducía a las habitaciones del gobernador. El trazo de esta escalera y la higuera que según la leyenda fue sembrada por el conquistador, es lo poco que actualmente queda del . El 26 de junio de 1541 la casa de Pizarro fue saqueada por los Caballeros de la Capa, quienes irrumpieron en la edificación logrando asesinar a Pizarro.
Virreinato miniatura|izquierda|Aspecto interior del Palacio Virreinal de Lima. Se observa el trono del virrey del Perú y los alabarderos de la Guardia Real de Infantería.
miniatura|Palacio de los Virreyes y Plaza Mayor de Lima (grabado de un Auto de fe del ). El Palacio de los Virreyes aparece con los llamados «Cajones de Ribera». Luego de la muerte de Pizarro, las autoridades se apoderaron de su residencia y la Real Hacienda se adjudicó el terreno como parte del pago de los 28 000 pesos de oro que Francisco Pizarro debía pagar a la Corona española. El antiguo palacio, fue utilizado por el primer virrey del Perú Blasco Núñez Vela como su residencia. Los demás virreyes enriquecieron su artesonado, sus adornos, su mobiliario y fueron mejorando la construcción transformándolo en un palacio más suntuoso, digno de la capital de los dominios americanos del entonces poderoso imperio español. En 1569 llegó al Perú el virrey Francisco de Toledo, Conde de Oropesa quien gobernó hasta el año 1581. Dicho virrey efectuó grandes mejoras en la antigua casa de Pizarro.
El palacio del virrey quedó derruido por el terremoto de Lima y Callao de 1586, ocurrido en la época del virrey Fernando Torres y Portugal, Conde de Villardompardo. Durante el gobierno del virrey Luis de Velasco y Castilla, I marqués de Salinas del Río Pisuerga se edificó el nuevo Palacio Virreinal. Respecto a este palacio de los virreyes el padre jesuita Bernabé Cobo escribió en el primer tercio del :
Refiriéndose en particular a la fachada, dijo:
miniatura|Palacio de los Virreyes, Iglesia de los Desamparados, Arco del Triunfo y Plaza Mayor (grabado de fines del ). Esta fachada del palacio virreinal de aquella época fue reproducida durante el gobierno del virrey Pedro Fernández de Castro, Conde de Lemos, en una pintura que aún se halla en la Iglesia de La Soledad y que representa el paso de un anda de la Sagrada Lanzada en la procesión de Semana Santa. En dicha pintura se puede observar la gran portada con su balcón y frontón con las armas reales. Esta portada y el frente de la plaza fueron destruidos por los terremotos de 1687 y 1746,Este terremoto se produjo a las 10:30 pm, con una duración de más o menos tres o cuatro minutos. El sismo fue de tanta magnitud que en el Palacio Virreinal los estragos fueron tan grandes que al virrey José Antonio Manso de Velasco, Conde de Superunda, hubo que acondicionarle un lugar, a manera de barraca, para que pudiera usarlo hasta que se iniciase la reconstrucción de la ciudad de Lima. y reedificados en el mismo estilo, aunque ya no con tanta elegancia.
Además, es innegable que la fachada quedaba enmascarada y afeada en su planta baja por las covachuelas que formaban los Cajones de Ribera.Los Cajones de Ribera eran un conjunto de pequeños comercios que afeaban el contorno de palacio y lugar de animada tertulia entre los vecinos de Lima. En 1769 el palacio de los virreyes sufrió un incendio que ocasionó, entre otras desgracias, la pérdida de invalorable documentación. Se atribuyó el siniestro a una venganza personal. Dio ocasión asimismo, para que el palacio se remozara aunque no tanto.Guevara Bazán, p. 14. La única alteración, conservada por mucho tiempo, fue la portada sobre la calle del Palacio, mandada erigir por el virrey Francisco Gil de Taboada. Es en esta época en la que, inexplicablemente, se llevó a cabo la construcción de los Cajones de Ribera en la fachada de la casa de gobierno, que solo muchos años después el presidente Miguel Iglesias hizo desaparecer.Milla Batres, p. 243.
República miniatura|Palacio de Gobierno del Perú en 1860. miniatura|Palacio de Gobierno del Perú (; se aprecia la bandera de Chile durante la ocupación de Lima por el ejército chileno). miniatura|Interior del Palacio de Gobierno durante la revolución pierolista de 1895.
En 1821, cuando el virrey José de la Serna, Conde de los Andes abandonó Lima, José de San Martín se instaló brevemente en el palacio; luego se mudó a la casa de campo del virrey en el Palacio de la Magdalena ubicado en el Pueblo de la Magdalena (hoy distrito de Pueblo Libre), que los naturales de ese lugar conocían con el sobrenombre de «Palacio», edificación no tan suntuosa como el nombre nos haría pensar, que el virrey Joaquín de la Pezuela, Marqués de Viluma hizo construir, de adobe y de corte más bien sencillo, para descanso y solaz de los virreyes y de su corte, pero que fue ocupada por su hija.
Desde 1836 hasta 1839, durante la Confederación Perú-Boliviana, fue sede de gobierno del protector Andrés de Santa Cruz hasta la restauración de la República del Perú con el gobierno de Agustín Gamarra, luego de la Guerra contra la Confederación Perú-Boliviana. Durante el gobierno de Ramón Castilla, el palacio vivió quizá su mejor época ya que fue enriquecido por él con varias obras de arte. En 1865, el arquitecto suizo Michele Trefogli llevó a cabo la refacción del palacio de gobierno, donde proyectó y construyó el gran comedor de cristales, bajo órdenes del general Juan Antonio Pezet, vicepresidente de la República.
Ocupación chilena Durante la Guerra del Pacífico, en el palacio se instaló el Batallón Bulnes, parte de las tropas del ejército chileno que, al mando del contraalmirante Patricio Lynch, ocuparon la ciudad de Lima, desde el hasta el , cuando, tras la firma del Tratado de Ancón, Miguel Iglesias asumió el gobierno provisorio de Perú.
Antes de abandonar el palacio, los soldados chilenos lo saquearon, llevándose innumerables objetos de valor —entre ellos, dos cañones que flanqueaban la puerta principal del palacio, retratos de los virreyes y presidentes hasta la Guerra del Pacífico, y todos los muebles, alfombras y lámparas—.Chirinos, p. 14. Algunas obras de arte fueron quemadas o llevadas a Chile.
Daños en 1884 y proyectos de reconstrucción En diciembre de 1884 estalló en uno de los llamados Cajones de Ribera un incendio que lo dañó parcialmente y se perdieron archivos del Tribunal Mayor de Cuentas que eran del . Cuando se produjo este siniestro, a quien tocó gobernar fue al general Miguel Iglesias. Durante la gestión de Iglesias, el gobierno decidió darle al edificio la dignidad y prestancia que debía tener como sede del gobierno ordenando el desalojo de los comerciantes y la construcción de una nueva fachada en cada uno de sus lados. En 1886 en el gobierno de Andrés Avelino Cáceres se restauró instalaciones dañadas. Durante el gobierno de Nicolás de Piérola Villena se realzó la fachada del palacio colocando dos balcones abiertos en los extremos donde ahora están los balcones de desfiles. miniaturadeimagen|Antigua Calle del Palacio, en él se aprecia parte del palacio de gobierno, (parte lateral derecha).Foto tomada por un Daguerrotipo,(1868).
A principios del , durante el gobierno de José Pardo y Barreda se convocó a un concurso internacional para la construcción de una residencia presidencial; el ganador fue el arquitecto Emile Robert, cuyo proyecto, de estilo arquitectónico afrancesado, jamás se llegó a concretar. Se presume que este diseño pudo haber servido de fuente de inspiración al arquitecto polaco Ricardo de Jaxa Malachowski en el diseño de la fachada principal, que mira hacia la Plaza Mayor, del nuevo palacio.
Reconstrucción de 1921 miniaturadeimagen|miniatura|El presidente Augusto Leguía en el patio principal del palacio de gobierno antes de su destrucción y posterior reconstrucción.(1925).