miniaturadeimagen|Una gigantografía en el edificio corporativo de Canal 13 promocionando la teleserie Lola en 2007.

«Guerra de las teleseries» es la denominación que recibió la disputa entre las principales cadenas de televisión chilenas para que sus telenovelas obtuvieran mayores índices de audiencia y mejores resultados económicos para dichas cadenas.

El término se refiere inicialmente a la competencia entre Canal 13 y Televisión Nacional de Chile, que produjeron semestralmente grandes producciones televisivas, usualmente transmitidas en el bloque horario entre 20:00 y 21:00 horas. El buen desempeño de una telenovela aseguraba posteriormente una alta audiencia para los programas sucesivos, usualmente el programa de noticias y el prime time de las 22:00. De manera intermitente, Mega y Chilevisión también participaron en la disputa por la audiencia en el horario vespertino.

La llamada «guerra de las teleseries» alcanzó su máxima intensidad entre los últimos años de la década de 1990 y los inicios de 2000, incluyendo la llamada Época de Oro. En 2004, TVN lanzó la primera telenovela nocturna, Ídolos, abriendo un nuevo espacio de competencia.

A partir de los años 2010, el concepto de la «guerra de las teleseries» fue desapareciendo a medida que la audiencia televisiva bajó producto de diferentes cambios tecnológicos y culturales. La crisis económica vivida por los canales de televisión llevó a la reducción de los presupuestos disponibles para la creación de nuevas telenovelas, la desaparición de las «áreas dramáticas» y la externalización de su producción.

Historia

Origen del concepto Las primeras producciones dramáticas para televisión en Chile fueron realizadas por Canal 13, dependiente de la Pontificia Universidad Católica. La primera fue El litre 4916, que era transmitida cada semana entre 1965 y 1967, mientras que Los días jóvenes (1967) fue la primera en usar un formato de telenovela de varios episodios durante la semana. La madrastra, estrenada en 1981, fue la primera gran telenovela, alcanzando cifras históricas de audiencia. Los buenos resultados de La madrastra llevaron a que Televisión Nacional de Chile se interesara en realizar sus propias producciones, estrenando Villa Los Aromos en octubre de 1981.

En general, los canales estrenaban dos telenovelas en formato semestral, transmitiendo de forma ininterrumpida diariamente entre marzo y diciembre. Las telenovelas fueron ubicadas tradicionalmente en el bloque horario de las 20:00 y las 21:00. Además del atractivo propio de las telenovelas para la audiencia, también tenían un rol estratégico en mantener la sintonía del resto de la programación, al ser seguidas por los noticiarios (21:00 a 22:00) y el prime time (de las 22:00 en adelante). Cerca de un 20% de las ganancias de un canal en el momento más álgido de la “guerra de las teleseries” provenía de la publicidad vendida durante el bloque horario de las telenovelas, siendo así uno de los productos más rentables de cada canal.

A partir de los años 1990, las dos cadenas principales (Canal 13 y TVN) aumentaron la inversión en sus producciones televisivas, disponiendo todos sus recursos a asegurar un buen desempeño de éstas. El término “Guerra de las teleseries” se remonta a una portada de la revista Vea en 1988 titulada “La guerra secreta de las telenovelas", al describir la competencia entre Semidiós (Canal 13) y Bellas y audaces (TVN). El concepto se asentó, finalmente, con el titular «Arde guerra de teleseries» publicado el 9 de marzo de 1993 en La Tercera.

La Época de Oro

Hasta comienzos de los años 1990, Canal 13 mantuvo un predominio en la audiencia verspertina con algunos éxitos como Los títeres (1984), Ángel malo (1986) y ¿Te conté? (1990). TVN, aunque con menores resultados, logró impacto con algunas telenovelas como La torre 10 (1984) y Trampas y caretas (1992).

La situación comenzó a cambiar a partir del segundo semestre de 1993, cuando las teleseries del canal público (entre las que destacan Ámame, Rompecorazón y Rojo & Miel) comenzaron a superar en audiencia a las de Canal 13 (Doble Juego, Champaña y Top Secret). En el primer semestre de 1995, el lanzamiento de Estúpido Cupido (TVN) y El amor está de moda (Canal 13) provocó un aumento de la tensión entre ambas cadenas de televisión.

Entre 1995 y 2002, las producciones del primer semestre de TVN fueron dirigidas por Vicente Sabatini y cada una contó con una enorme producción. Estúpido cupido (1995) fue una de las primeras telenovelas de carácter histórico, mientras Sucupira (1996) fue la primera que movilizó sus equipos de producción fuera de Santiago. Las producciones de Sabatini, a las que se sumaron Oro verde (1997), Iorana (1998), La fiera (1999), Romané (2000), Pampa Ilusión (2001) y El circo de las Montini (2002) contaron con resultados de audiencia históricos y dieron origen al concepto de la «Época de Oro de la telenovela chilena».

En el mismo periodo, Canal 13 se impuso en las producciones del segundo semestre, orientadas a un público más juvenil, destacando Amor a domicilio (1995), Adrenalina (1996), Playa salvaje (1997) y Marparaíso (1998). La "buena racha" de Canal 13 terminó en 1999, cuando Cerro Alegre fue superada por Aquelarre.

Entre 1997 y 1999, Megavisión se incorporó a la “Guerra de las telenovelas”. Tuvo un tibio debut con Rossabella y luego dio paso a Santiago City, cuyo fracaso en audiencia obligó a cancelarla luego de 3 semanas al aire. Algo está cambiando (1999), la cuarta producción de Megavisión, fue ampliamente derrotada en audiencia por La fiera (TVN) y Fuera de control (Canal 13), lo que obligó a los ejecutivos a cambiar su horario de emisión de las 20:00 a las 22:00, convirtiéndose en la primera teleserie chilena en ser emitida en horario prime. El cambio de horario, sin embargo, no mejoró los resultados de audiencia y Megavisión decidió cerrar su área dramática.

Crisis del área dramática de Canal 13 miniaturadeimagen|Héctor Noguera protagonizó en 2003 Machos, la telenovela que permitió a Canal 13 volver a levantar su área dramática.|157x157pxA fines de los años 1990, Canal 13 se encontraba en una grave crisis económica, a la que se sumaban los malos resultados de sus teleseries. Sabor a ti, la apuesta del primer semestre 2000, palideció frente al éxito de Romané y llevó a la postergación de la telenovela que estaban grabando, Corazón pirata. Para enfrentar a la producción de TVN Santo ladrón, Canal 13 prefirió emitir la telenovela colombiana Yo soy Betty, la fea, la que logró superar levemente a su competencia.

Pese a tener buenos resultados con la producción colombiana, en 2001 la situación del canal católico se profundizó con el fracaso de Corazón pirata y Piel canela. TVN, en tanto, obtuvo gran éxito con la telenovela histórica Pampa Ilusión, la que fue seguida por Amores de mercado, la telenovela más vista desde 1993, cuando se incorporó el people meter para medir la audiencia en línea. El cierre del área dramática de Canal 13 por malos resultos dejó a TVN como el actor predominante del mercado televisivo; para llenar el vacío en su programación, Canal 13 emitió la telenovela Buen partido, coproducida con la productora argentina Pol-ka, con bajos resultados de sintonía.

A fines de 2002, Canal 13 comenzó un proceso de restructuración que lo llevó a innovar en su programación. En enero de 2003, debutó Protagonistas de la fama, el primer programa de telerrealidad local, el cual se convirtió en éxito de audiencia. El impulso generado por Protagonistas de la fama potenció el lanzamiento de Machos, que tuvo una fuerte campaña publicitaria orientada principalmente al público juvenil. Aunque durante las primeras semanas Puertas adentro de TVN obtuvo mejores cifras de audiencia, Machos obtuvo buenos resultados y, a las pocas semanas, superó a la producción de Sabatini, algo que no sucedía desde 1993. Ante el éxito de Machos, Canal 13 decidió alargarla hasta fines de octubre, no produciendo una serie en el segundo semestre. Pecadores, la teleserie del segundo semestre de TVN, alcanzó una baja sintonía.

Los últimos grandes éxitos Confiados en el éxito de su predecesora, Canal 13 lanza Hippie pero logra bajas cifras (promedio de 20 puntos) ante el éxito de Los Pincheira de TVN en 2004 (con 37 puntos). En el segundo semestre, Destinos Cruzados, de la cadena estatal, comienza derrotando a Tentación, pero a fines de año ambas producciones logran cifras similares y Tentación logra aventajar levemente a Destinos cruzados en algunas de sus últimas transmisiones durante el verano de 2005. También en 2004, Mega lanza Xfea2, una teleserie juvenil que logra quitar varios puntos a las dos telenovelas principales, efecto que se repetiría al año siguiente.

En marzo de 2005, Sabatini decide tomar un descanso y solo dirige los primeros capítulos de Los Capo, producción de TVN que tuvo una baja sintonía (14.7) de una teleserie de ese canal durante años, mientras Brujas, su competencia, logra tener un alto impacto en la sociedad chilena (su promedio fue de 37 puntos), lo que la llevó a tener incluso lanzamientos de álbumes, muñecas, perfumes, entre otros. En el segundo semestre, Gatas & Tuercas de la cadena universitaria logra un índice de audiencia importante, de hecho su capítulo debut es el más visto logrando un promedio de 62,7 puntos y un peak de 75 con esto supera fácilmente a Versus de TVN. Históricamente, y debido a su buena sintonía, la teleserie se alarga hasta marzo de 2006, hecho que también se repetiría al año siguiente. A partir de aquí, se considera que debido a los índices de audiencia el auge de la guerra termina.

La nueva guerra Para el primer semestre del año 2006, el estreno de Cómplices y Descarado de TVN y Canal 13, respectivamente, fue relativamente parejo durante los primeros días de transmisión, sin embargo TVN decidió iniciar sus emisiones 15 minutos antes, lo que rompió el equilibrio entre ambas producciones. Cómplices (27,6) superó ampliamente a Descarado (16,9), aunque se mantuvo muy por debajo de los índices de sintonía de años previos.

A fines de septiembre de 2006, Canal 13 decide estrenar Charly Tango sin esperar el fin de Cómplices y el inicio de la exitosa Floribella (21,6). La producción del canal católico obtiene 8,5, uno de los peores índices de audiencia del canal y la producción es trasladada tras menos de dos meses al horario de las 18:30. Mega, en tanto, decidió colocar a esa hora la sitcom Casado con Hijos, la que logra gran éxito e iguala en sintonía a las grandes producciones dramáticas de TVN y Canal 13.

Introducción de Mega y Chilevisión El primer semestre del año 2007, Canal 13 compite con Papi Ricky y TVN con Corazón de María. En paralelo, Chilevisión emite Vivir con 10, su primera telenovela, y Mega vuelve a producir telenovelas con Fortunato. Tanto Chilevisión como Mega no logran superar a TVN y Canal 13, pero posteriormente continuaron generando telenovelas.

Cambios radicales, decadencia del género y actualidad miniaturadeimagen|izquierda|Un grupo de actores durante los ensayos para la filmación de Lola de Canal 13. Llegó el 2008 y nuevamente se enfrentan TVN, Canal 13 y CHV con sus teleseries del primer semestre: Viuda alegre, Don amor y Mala conducta, respectivamente, logrando sintonías parejas.

TVN decide dejar compitiendo primero a las teleseries de Canal 13 y CHV, mientras que con el estreno de Viuda alegre, una semana después, TVN se lleva la mejor sintonía pero por márgenes parejos. Sin embargo, debido al segundo lugar de Don amor, Canal 13 decide alargar la teleserie del 2007 Lola, que en esos momentos iniciaba sus últimas transmisiones. Con esta idea, es la teleserie de Canal 13 la que gana el semestre, salvando a Don amor de un rotundo fracaso, consolidándose con el tiempo con una historia de amor y asesinatos y dejando a Viuda alegre en el definitivo segundo lugar.