Reinhard Scheer (30 de septiembre de 1863-26 de noviembre de 1928) fue almirante de la Marina Imperial alemana, a la que se unió en 1879 como cadete. Progresó hasta llegar a ser comandante de numerosos cruceros y acorazados, y hombre fuerte en el Ejército Imperial. Al estallido de la Primera Guerra Mundial Scheer era comandante del IIEscuadrón de Cruceros de Batalla de la Flota de Alta Mar alemana, y a continuación tomó el mando del IIIEscuadrón, compuesto por los más modernos y poderosos navíos de la Marina Imperial. En enero de 1916 fue ascendido a Almirante y tomó el control de toda la Flota de Alta Mar, a la que lideró en la Batalla de Jutlandia entre el 31 de mayo y el 1 de junio de 1916, una de las mayores confrontaciones navales de la historia.
Tras esta batalla, Scheer unió su voz a los que pedían la guerra submarina sin restricciones contra los Aliados de la Triple Entente, algo que el Káiser Guillermo II de Alemania permitió finalmente. En agosto de 1918, Scheer fue nombrado Jefe del Estado Mayor Naval, siendo sustituido por el almirante Franz von Hipper como comandante de la Flota de Alta Mar. Juntos planearon una última batalla contra la Gran Flota británica, pero el amotinamiento de los marineros alemanes, cansados de un conflicto ya perdido, provocó su cancelación. Scheer se retiró al acabar la guerra, en 1918.
Hombre estricto y disciplinado, en la Marina Scheer era conocido popularmente como «El hombre de la máscara de hierro», debido a su apariencia severa. En 1919 escribió sus memorias sobre la guerra y en 1925 su autobiografía. Murió en Marktredwitz en 1928 y fue enterrado en el cementerio municipal de Weimar. La marina alemana durante la República de Weimar, la Reichsmarine, lo homenajeó con la botadura en 1933 del crucero pesado Admiral Scheer.
Carrera en la Marina
Reinhard Scheer nació en Obernkirchen, Baja Sajonia, en una familia de clase media, procedencia que en un principio dificultó su carrera naval en una Marina dominada por las familias ricas. Ingresó en la marina como cadete el 22 de abril de 1879, con 15 años. Su primer destino en el mar fue la fragata SMS Niobe, donde comenzó a aprender navegación e ingeniería. De vuelta en Alemania ingresó en la Escuela Naval de Kiel para formarse como oficial. Recibió solo una escasa calificación de «satisfactorio» en su primer año como cadete, pero en el segundo obtuvo la segunda mejor nota en el Examen de Cadete del Mar. Tras graduarse aquí, Scheer se embarcó en un programa de entrenamiento especial de seis meses para artillería, guerra torpedera y entrenamiento de infantería. Posteriormente, fue asignado al buque para el entrenamiento de artillería SMS Renown. Asimismo, estuvo un corto espacio de tiempo en la fragata acorazada SMS Friedrich Carl, rematando su formación como cadete en una vuelta al mundo a bordo del crucero protegido SMS Hertha, circunnavegación que le llevó a los puertos de Melbourne, Yokohama, Kobe, Nagasaki y Shanghái.
Tras su comisión en la Marina Imperial, fue destinado al Escuadrón de África Oriental, con el que realizó una gira entre 1884-86. Fue asignado a la tripulación de la fragata SMS Bismarck y ascendido a teniente. También hizo interesantes amistades en África, como Henning von Holtzendorff, futuro Comandante de la Flota de Alta Mar. Durante esta asignación al escuadrón africano, Scheer pudo participar en el derrocamiento de un cacique probritánico en Camerún.
De vuelta en Alemania, Scheer continuó con su entrenamiento torpedero en el SMS Blücher, de enero a mayo de 1888, mes en que retornó a África como oficial torpedero a bordo de la corbeta SMS Sophie, destino que se prolongó hasta el verano de 1890. Entonces Scheer retornó a su patria para ser nombrado instructor del Comando de Investigación Torpedera en Kiel. Hasta este momento de su carrera, Scheer se había labrado una sólida reputación como especialista torpedero. Estando en Kiel pudo conocer a Alfred von Tirpitz, quien tomó nota de su experiencia. Cuando Von Tirpitz fue ascendido a la Secretaría de Estado de la Oficina Imperial Naval, en 1897, transfirió a Scheer a la Reichsmarineamt para trabajar en la sección de torpedos. thumb|Scheer en 1910. Tras ascender a capitán de corbeta, le fue asignado el comando del crucero ligero SMS Gazelle. En 1905 ya era capitán de navío y en 1907 tomó el comando del acorazado SMS Elsaß, donde permanecería dos años. Un informe de 1 de diciembre de 1909 recomendaba a Scheer para un ascenso, convirtiéndose así en Jefe de Personal del oficial comandante de la Flota de Alta Mar, almirante Henning von Holtzendorff, bajo cuyo mando Scheer ya había servido en el crucero SMS Prinzess Wilhelm. Tras seis meses aquí y con solo 47 años, Scheer ya era oficial de bandera. Ocupó el cargo de Jefe de Personal hasta finales de 1911, cuando fue enviado de nuevo a la Reichsmarineamt de Von Tirpitz. Tras esto ocuparía el puesto de Jefe del Departamento General Naval, nombramiento con el que pudo volver a la mar como comandante de los seis barcos de guerra del IIEscuadrón de Batalla de la Flota de Alta Mar, en enero de 1913.
Primera Guerra Mundial
El 9 de diciembre de 1913, Scheer fue ascendido a Almirante, aunque permaneció en el IIEscuadrón de Batalla hasta enero de 1915, cuando ya se había iniciado la Primera Guerra Mundial. A partir de entonces tomó el mando del IIIEscuadrón de Batalla, formado por los más poderosos acorazados de la Marina Imperial: los dreadnoughts de clase König y Káiser. Al mando de esta poderosa fuerza Scheer dirigió diversos ataques contra las costas británicas para atraer segmentos de la numéricamente superior Marina Real Británica. Fue muy crítico con el almirante Friedrich von Ingenohl, a quien consideraba excesivamente prudente.
Tras los bombardeos de Scarborough, Hartlepool y Whitby, acción en la que Ingenohl se había retirado ante una escuadra británica muy inferior, Scheer comentó: «[Ingenohl] nos había robado la oportunidad de conocer algunas divisiones del enemigo de acuerdo al plan preestablecido, que ahora nos parece correcto». Tras la pérdida del SMS Blücher en la Batalla del Banco Dogger, en enero de 1915, el Káiser destituyó a Von Ingenohl el 2 de febrero. Le sustituyó el almirante Hugo von Pohl, otro hombre sumamente precavido que en lo que restaba de 1915 solo llevó a cabo cinco ineficaces acciones con la flota y siempre en el radio de 120 millas náuticas de la isla de Heligoland.
Mando de la Flota de Alta Mar
El 18 de enero de 1916, Reinhard Scheer se convirtió en Comandante de la Flota de Alta Mar en sustitución de Hugo von Pohl, que se había puesto enfermo. Una vez ascendido, Scheer escribió Principios rectores de la guerra marítima en el Mar del Norte, donde expuso sus planes estratégicos. Su idea central era que la Gran Flota británica debía ser presionada por el aumento de la actividad de los submarinos U-boot, las incursiones en dirigibles zeppelín y las salidas de la Flota de Alta Mar. La Gran Flota se vería así forzada a abandonar el bloqueo a distancia y tendría que atacar a la flota alemana. El Káiser aprobó el memorando el 23 de febrero de 1916. Ahora Scheer podría utilizar la flota de forma más agresiva.
Después de que GuillermoII prohibiera la guerra submarina sin restricciones el 24 de abril de 1916, Scheer ordenó el regreso a Alemania de todos los U-boot que operaban en el Atlántico y el fin de sus ataques al comercio. Su intención era enviarlos a apoyar a la flota atacando los buques británicos cuando dejaran sus grandes bases navales. Los submarinos podrían interceptar las fuerzas británicas en sus salidas al mar provocadas por los bombardeos del I Grupo de Reconocimiento del almirante Franz von Hipper. Scheer planeó la operación para el 17 de mayo, pero las reparaciones que estaba recibiendo el crucero de batalla SMS Seydlitz tras las acciones del mes anterior y los problemas de condensador en varios acorazados del IIIEscuadrón de Batalla, retrasaron su ejecución hasta el día 31.
La Batalla de Jutlandia
thumb|right|Reinhard Scheer (centro) con su Estado Mayor en 1916. La flota del almirante Scheer, compuesta por 16 dreadnoughts, 6 pre-dreadnoughts, 6 cruceros ligeros y 31 buques torpederos, dejó el estuario del río Jade la mañana del día 31. La flota navegó junto con los cinco cruceros de batalla, cruceros de soporte y buques torpederos de Franz von Hipper. La inteligencia británica y sus criptógrafos habían interceptado y descifrado los mensajes de radio alemanes que contaban sus planes, y así tenían lista su Gran Flota, compuesta por 28 acorazados y 9 cruceros de batalla. La noche anterior esta fuerza ya estaba preparada para salir al encuentro de los alemanes con el fin de detenerlos y aniquilarlos.
A las 16:00 se vieron las caras las dos flotas y comenzó el intercambio de fuego con los navíos de Hipper en el flanco sur, por donde debía aparecer la flota de Scheer. En estos primeros momentos del combate los barcos de Hipper consiguieron hundir los cruceros de batalla Indefatigable y Queen Mary, y al llegar la Flota de Alta Mar, el vicealmirante David Beatty viró al norte para atraer a los alemanes a la zona por la que llegaba rápidamente la Gran Flota, comandada por el almirante John Jellicoe. En este movimiento hacia el norte, la flota de Franz von Hipper continuó rodeando tanto los cruceros de batalla de Beatty como los navíos clase Queen Elizabeth del 5.ºEscuadrón de Batalla. A las 18:30 la Gran Flota llegó a escena y se desplegó en una posición que cruzaría la T de la formación de Scheer. Para sacar a su flota de esta peligrosa posición, Scheer ordenó un giro de 16 puntos en dirección suroeste, y a las 18:55 ordenó un segundo giro de otros 16 puntos para lanzar un ataque contra la flota británica. Más tarde Scheer explicó su razonamiento:
Esta maniobra puso de nuevo a Scheer en una posición peligrosa; Jellicoe había movido al sur su flota y cruzado la T de su posición. Una tercera vuelta de 16 puntos fue cubierta con una carga de los mermados cruceros del almirante Hipper. Entonces Scheer ordenó a la flota adoptar la formación de cruce nocturno, completada a las 23:40. Se produjeron una serie de enfrentamientos feroces entre los acorazados de Scheer y los destructores de Jellicoe, pero los alemanes consiguieron abrirse camino a través de las líneas británicas y ganar Horns Reef. La Flota de Alta Mar llegó al río Jade entre las 13:00 y las 14:45 del 1 de junio; Scheer ordenó a los cruceros menos dañados del IEscuadrón tomar posiciones defensivas en la rada del Jade mientras que los acorazados clase Káiser eran llevados a tareas de reparación en Wilhelmshaven.
Tras Jutlandia